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Davos y la agenda latinoamericana

24 de enero de 2003

El segundo día del Foro Económico Mundial de Davos tiene uno de sus acentos en América Latina. Desde las perspectivas económicas para la región, hasta los aspectos institucionales.

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Motivos de preocupación: inseguridad y desarrollo desigualdad en Latinoamérica.Imagen: AP

El Foro Económico Mundial (FEM) expresa su preocupación por el desarrollo futuro de Latinoamérica. "La mayoría de las políticas sociales falló", es el punto de partida de uno de los eventos dedicados a la región. A pesar de que en los últimos años se habría alcanzado un consenso en la identificación de medidas para lograr metas concretas, los avances han sido modestos, dicen muchos expertos. El FEM es ambicioso al querer explorar los posibles campos de innovación para recuperar ventajas competitivas, fortalecer las instituciones, así como para marcar el rumbo macroeconómico que se debería emprender en el futuro.

Son ámbitos que deben complementarse con la realidad económica, marcada por un crecimiento escaso o inexistente, el deterioro de las clases medias y la necesidad de reformular las relaciones con los acreedores y las agencias de calificación de riesgo.

En este sentido se enfatiza la necesidad de lograr más transparencia en los procesos administrativos y de toma de decisiones. Irónicamente, según algunos de los periodistas que cubren el Foro, la transparencia es lo que falta en numerosos encuentros de Davos. Así por ejemplo, figuran 88 eventos oficiales para el segundo día del Foro, de los cuales sólo 11 estarían abiertos a la prensa.

El desafío colombiano

Colombia ha servido como uno de los ejemplos para explorar los frentes abiertos que presenta la región, que en el peor de los casos, combina problemas de seguridad interna con la presión de para cumplir con las metas fiscales acordadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI), aunque sin afectar las perspectivas económicas.

En este sentido, el presidente colombiano, Alvaro Uribe, pidió en Davos la ayuda de la comunidad internacional para combatir la violencia en su país porque "amenaza a toda la democracia el mundo", representando un riesgo "mayor que Irak", ya que "el cultivo de la droga al que va ligado está destruyendo la selva tropical en Colombia".

Para Uribe, la "lucha contra el terrorismo" en su país no se limita a un problema policial. El mandatario enfatizó que Colombia precisa la cooperación internacional "contra el consumo de drogas, contra el tráfico de agentes químicos, para terminar con el blanqueo de dinero y para buscar soluciones sociales". Según Álvaro Uribe, la violencia "no es una consecuencia de la miseria ni de la pobreza, es una causa".

Weltwirtschaftsforum in Davos
Imagen: AP

La propuesta reiterada en Davos no es nueva. Se trata de crear alternativas económicas para la población que ve su única vía de subsistencia al ligarse a la industria del narcotráfico. Uribe espera que las inversiones internacionales puedan "sustituir las drogas y se abra espacio a nuestros comunidad y se les pueda dar a la gente otras oportunidades legales".

México entre el Norte y el Sur

En cambio México se presenta como un claro contraste a una serie de problemas que caracterizan al resto del continente. Según los analistas, este país se desliga de la coyuntura política y, especialmente, del ritmo económico de sus vecinos del sur, al formar parte del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica, junto a Canadá y los Estados Unidos. Asimismo, México ha sido la primera nación latinoamericana en firmar un tratado de libre comercio con la Unión Europea.

Al mismo tiempo, el encuentro en Davos constata que México oscila entre dos mundos, marcados por ciertos avances en materia macroeconómica y aceptación internacional, frente a un grave problema de pobreza que castiga a la mitad de sus 100 millones de habitantes. Hay por lo tanto numerosos expertos que dudan de la capacidad de la administración de Vicente Fox, para poder lograr un crecimiento sostenido de la economía mexicana.

En Davos, la sexta visita a Europa desde que fue elegido como presidente, Fox intenta responder y tranquilizar a la comunidad internacional de tener todo bajo control. Las autoridades destacan que en este sentido, México cumple el papel de puente entre el Norte y el Sur.