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México: pérdidas millonarias para el turismo en Oaxaca

Jaime Campoamor, desde Oaxaca de Juárez (DZC)17 de julio de 2016

La inseguridad aleja a los visitantes. En Oaxaca de Juárez los hoteleros lamentan el impacto negativo que ha tenido la crisis de los maestros en la ocupación de cara al principal evento del año.

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El Festival de Guelaguetza.
El Festival de Guelaguetza.Imagen: picture-alliance/dpa/M.A.Martinez

La Guelaguetza está perdida. Ese es el sentimiento de la mayoría de empresarios dedicados al turismo en Oaxaca. Esta celebración folclórica, que forma parte de los cultos populares de la Virgen del Carmen, es la festividad más característica de la ciudad de Oaxaca de Juárez. Este año se celebra el 25 de julio y el 1 de agosto. De milagro.

Y es que las protestas iniciadas el 15 de mayo, el plantón en el zócalo de la ciudad y, sobre todo, los bloqueos en las carreteras que unen la capital del Estado de Oaxaca con Ciudad de México han provocado pérdidas millonarias para el turismo. Eso, y los disturbios que terminaron con al menos 8 muertos el 19 de junio en Nochixtlán.

Medios de todo el mundo recogieron las imágenes de los enfrentamientos y crearon una alarma social que provocó que los turistas cancelaran el 35 por ciento de las reservas. “Desde el 15 de mayo la ciudad pierde 1,7 millones de pesos diarios (81.000 euros) ”, dice Juan Carlos Rivera, presidente de la Asociación de Hoteleros de Oaxaca. A día 15 de julio, la urbe acumula más de 100 millones de pesos (más de 4,7 millones de euros) de pérdida económica, sólo en concepto de turismo.

“En este momento estamos en un 8 por ciento de ocupación. Y hay que cubrir gastos fijos como las nóminas, y evidentemente el dinero de reservas se tiene que emplear para poder sufragar los gastos actuales que tenemos”, lamenta Rivera.

Las ruinas zapotecas de Monte Albán forman parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Las ruinas zapotecas de Monte Albán forman parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO.Imagen: picture-alliance/dpa/C.Luis

Indemnizaciones, para unos pocos

El primer empleador en Oaxaca es el Gobierno estatal, seguido de cerca por el turismo. Con casi 12.000 empleos directos, y aproximadamente 44.000 indirectos, la capital del Estado vive del turismo.

A pesar de que el Gobierno ha prometido indemnizaciones para los establecimientos y compañías más afectadas por las movilizaciones de los maestros, hay cientos de empresas que, al no estar situadas estrictamente en el centro de la ciudad y no depender exclusivamente del turismo oaxaqueño, no recibirán ni un peso para compensar las pérdidas sufridas.

“El Gobierno debe estudiar las pérdidas reales. No podemos aceptar ni dádivas ni minidosis económicas que no ayudan a dignificar el trabajo de los hosteleros”, explica Rivera.

Caída del turismo nacional y extranjero

El 90 por ciento del turismo oaxaqueño es nacional, del cual aproximadamente el 45 por ciento procede de la Ciudad de México. En lo que respecta al internacional, el 38 por ciento es estadounidense, y el resto se lo dividen entre Europa, Argentina y otros países de Latinoamérica.

La presencia del turista europeo, según Lolita Ramírez, directora de la agencia turística Viajes Oaxaca, ya empezó a caer en 2006 por culpa de la inseguridad. “Las agencias de viajes de países como Alemania dejaron a Oaxaca fuera de sus circuitos durante algunos años”. Las recientes protestas de maestros, el narcotráfico y el crimen organizado proyectan una imagen de México en el exterior que frena a los turistas extranjeros.

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en México el turismo aporta hasta el 8,7 por ciento del producto interior bruto pero en cuestión de empleos genera apenas el 5,9 por ciento del total. Un porcentaje muy pobre teniendo en cuenta que en la mayoría de países que forman parte de la OCDE existe una relación prácticamente de uno a uno entre lo que el sector aporta al PIB y al mercado laboral.

El futuro del turismo en Oaxaca y en gran parte del país dependerá de la estabilidad que el Gobierno sea capaz de proyectar hacia el exterior. “Esperamos que haya un diálogo, una negociación y más conciencia en los líderes, en los dirigentes y en la gente que tiene la capacidad de negociar y tomar una solución. Y que piensen un poquito más en todo el bloque, en el grueso del pueblo, no sólo en las minorías. Oaxaca no tiene grandes industrias, esto es de lo que vivimos, del turismo”, sentencia Ramírez.