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Mi pariente, el cavernícola

dpa/PK29 de julio de 2008

Científicos probaron que dos habitantes de un poblado actual de Alemania son descendientes de un hombre de las cavernas que vivió en la misma región hace 3.000 años.

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Manfred Huchthausen (izq.) y la reconstrucción de uno de sus antepasados.Imagen: picture-alliance/ dpa

Los investigadores, científicos de la Universidad de Gotinga, compararon las muestras de ADN de los huesos de un esqueleto que se encontró en una cueva las montañas de Harz, en la región central de Alemania, con la de dos hombres de edad mediana del poblado próximo de Nienstedt.

Los dos hombres, Manfred Huchthausen, un maestro de 58 años y Uwe Lange, agrimensor diez años menor, se conocían sólo de vista hasta que hace dos semanas los científicos les contaron que eran parientes y descendientes de un mismo hombre que vivió 120 generaciones atrás.

"Jugábamos en estas cuevas de niños," dijo Lange. "Pero no me habría atrevido a entrar si hubiera sabido que mi tatara-tatara-tatara lo que sea estaba enterrado por acá".

En la cueva, parte de un laberinto de cavernas en las montañas de Harz, próxima a la ciudad de Osteroda, se encontraron 40 esqueletos paleolíticos, junto con elementos funerarios y rituales.

Escenario de cuentos y leyendas

Harz
Arroyo en la región del Harz: valles neblinosos y agrestes.Imagen: DW

Las agrestes cumbres, los valles neblinosos y los densos bosques de las montañas Harz son escenario de muchos de los cuentos y leyendas tradicionales alemanes compiladas por los hermanos Grimm en el siglo XIX.

Hasta hace poco, se pensaba que lo inhóspito del terreno había impedido toda habitación humana hasta cerca del año 1.000. Pero en 1980, los investigadores de Gotinga descubrieron 40 esqueletos en las cuevas. Las pruebas de carbono mostraron que los restos tenían 3.000 años de antigüedad.

Algunos esqueletos estaban cubiertos con calcio, producto del goteo de agua que durante milenios formó también las estalactitas de las cuevas. El calcio preservó la estructura molecular de los huesos, explicó la antropóloga Susanne Hummel en declaraciones que reproducen varios medios alemanes.

En 2007, Hummel consiguió extraer material genético del hueso de la mandíbula y de los molares de los restos de un adulto.

Lea en la siguiente página: "Una suerte increíble..."

Una buena suerte increíble

"Fue una buena suerte increíble", dijo Hummel. "El material genético estaba tan fresco como en la sangre o el semen con tres días de exposición que los forenses recolectan después de un crimen".

El equipo de Hummel publicó una convocatoria a voluntarios entre los residentes del área. Cerca de 300 personas se presentaron y dejaron que mediante bastoncillos de algodón les extrajeran muestras genéticas de las membranas mucosas orales.

"Encontramos con toda seguridad dos casos que son positivos cien por ciento", dijo Hummel, "a tal punto que servirían para probar la paternidad ante un tribunal".

Lange y Huchthausen se transformaron en celebridades locales y todos los diarios alemanes publicaron una foto donde se los ve posando junto a una figura de cera hecha a partir de la calavera de su antiguo ancestro. "Se parece un poco a mí", dijo Huchthausen sobre la figura de cera.

Una cripta familiar

Cuando los restos humanos se descubrieron en 1980, se especuló con que los habitantes pudieron haber sido caníbales o al menos haber tomado parte en ritos de sacrificios humanos cuyas víctimas eran enterradas en un mismo lugar.

Pero las pruebas de ADN de Hummel mostraron que la gran mayoría de los restos, si no todos, eran parientes.

"Es claro que se trata de una especie de cripta familiar, tal vez algún jefe de clan y su familia ampliada", sostiene Hummel. "Se los enterró juntos porque pertenecían a la misma familia, no porque hayan sido víctimas del mismo rito sacrificial".

Huchthausen y Lange organizaron hace poco una reunión familiar con todos sus parientes, tras lo cual Lange dijo "tengo que admitir que no veo ningún parecido".

Hummel dice estar segura de que si el test genético se aplicara a una muestra mayor de gente, aparecerían desparramados por todo el mundo muchos miles de descendientes.

"Fue sólo un golpe de fortuna que hayamos encontrado dos líneas de sangre que nunca se alejaron mucho de esta cueva, el hogar de sus ancestros".