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Potencial rival de Merkel pierde respaldo

11 de diciembre de 2015

Sigmar Gabriel fue reelegido como jefe del Partido Socialdemócrata Alemán, pero sólo con un 74,3 por ciento. Los líderes de los partidos germanos suelen ser confirmados en el cargo con cifras en torno al 90 por ciento.

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Imagen: picture-alliance/dpa/M. Kaman

Las aspiraciones del socialdemócrata Sigmar Gabriel de suceder a la democristiana Angela Merkel en la jefatura del Gobierno de Alemania sufrieron un serio revés este viernes (11.12.2015). Gabriel fue reelegido en la presidencia del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) con un 74,3 por ciento de los votos de los casi 600 delegados reunidos en Berlín. La cifra es la peor obtenida por el político de 56 años desde que asumió el liderazgo del SPD en 2009.

En su última reelección, en 2013, Gabriel había reunido el apoyo de un 83,6 por ciento, un nivel también considerado modesto. Los líderes de los partidos políticos de Alemania suelen ser confirmados en el cargo con cifras en torno al 90 por ciento. Gabriel aceptó el resultado y reconoció que para algunos de sus correligionarios su política no es suficientemente de izquierda. “Pero una mayoría de tres cuartos ha decidido hacia dónde vamos y así lo haremos”.

Antes de la votación, el vicecanciller alemán y titular de Economía reafirmó la intención de salir victorioso en las elecciones generales de 2017 pese los bajos niveles de popularidad de su agrupación, socia menor en el Gobierno de coalición de Merkel. “Queremos volver a gobernar a Alemania y no solamente formar parte de una alianza”, dijo Gabriel, advirtiendo que las mayorías electorales se están moviendo en Alemania y llamando a los socialdemócratas a luchar por sus convicciones.

“No se dejen volver locos por los sondeos”, agregó Gabriel. El SPD languidece desde hace meses alrededor del 25 por ciento en la intención de voto. El partido no ha conseguido sacar provecho de la caída de la popularidad que sufren la Unión Demócrata Cristiana (CDU), el partido de Merkel, y la Unión Social Cristiana de Baviera (CSU) como consecuencia de las políticas a favor y en contra de la apertura hacia los refugiados.

ERC ( dpa / EFE )