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San Diego y Tijuana piden más cooperación transfronteriza

28 de marzo de 2017

Mientras los alcaldes de ambas ciudades piden "tender puentes", el gobierno de Trump advierte que sancionará a las entidades locales que se nieguen a colaborar con las deportaciones de inmigrantes.

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Mexiko Kevin Faulconer und Juan Manuel Gastelum in Mexiko-Stadt
Imagen: Reuters/E. Garrido

Los alcaldes de San Diego, Kevin Faulconer, y de Tijuana, Juan Manuel Gastélum, pidieron este lunes (27.03.2017) a los gobiernos de sus respectivos países, Estados Unidos y México, reconocimiento como una gran región económica binacional y ayudas para mejorar sus infraestructuras transfronterizas."San Diego y Tijuana son socios y estamos orgullosos de ello", resumió el alcalde de San Diego, de visita en la capital mexicana con motivo de la duodécima Delegación Binacional Anual.

Le acompañaba, además de su homólogo de Tijuana, la cónsul general de México en San Diego, Marcela Celorio y el presidente de la Cámara de Comercio de esa ciudad, Jerry Sanders. El republicano Faulconer destacó ante la prensa que se debe "mejorar" la infraestructura fronteriza con el apoyo federal a fin de potenciar la seguridad pública, hacer los cruces "eficientes" y hacer más atractivas las inversiones. "Si dos ciudades pueden trabajar juntas, imagínense lo que dos países pueden lograr en conjunto", añadió Faulconer en declaraciones recogidas por la prensa local en las que el estadounidense se expresó también en español.

Trump contra las 'ciudades santuario'

Mientras tanto, el Gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazaba con recortar fondos a las llamadas "ciudades santuario", aquellas que se niegan a colaborar con las autoridades federales para deportar a los indocumentados y a los inmigrantes que han cometido algún crimen. El fiscal general, Jeff Sessions, dio un ultimátum a las alrededor de 200 entidades locales que protegen de la deportación a los inmigrantes y entre las que se incluyen grandes urbes dirigidas por la oposición demócrata, como Los Ángeles, Chicago y Nueva York.

"Cuando las ciudades y los estados se niegan a ayudarnos a hacer cumplir nuestras leyes, nuestro país es menos seguro. No deportar a los inmigrantes que han sido condenados por crímenes pone a todas nuestras comunidades en riesgo", afirmó Sessions, que apareció por sorpresa en la rueda de prensa diaria de la Casa Blanca. "El presidente ya dijo correctamente que esta desobediencia a la ley debe terminar", añadió.

También hoy se ha conocido el dato de inmigrantes hondureños deportados desde México y Estados Unidos en lo que va de año: 11.723, según informaron fuentes oficiales desde Tegucigalpa. Las autoridades migratorias de Estados Unidos y México han deportado en lo que va del presente año a 11.723 inmigrantes hondureños por vía aérea y terrestre, informó hoy una fuente oficial en Tegucigalpa.

LGC (EFE/Milenio)