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Alemania: entra en vigor la base de datos antiterrorista

Luna Bolívar Manaut30 de marzo de 2007

Las muchas discusiones que causó en su día y causa hoy, no la han apartado de los planes gubernamentales: la base de datos que deberá servir a las fuerzas de seguridad alemanas para combatir el terrorismo entra en vigor.

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Jörg Ziercke, jefe de los servicios secretos alemanes, alaba la nueva base.Imagen: AP

Nombre, sexo, lugar de nacimiento, nacionalidad, alias, peculiaridades físicas, idiomas, dialectos: en total, unas 13.000 personas, sólo un cuarto de ellas residentes en Alemania, aparecen así descritas en el primer nivel de la nueva "base de datos contra el terrorismo".

En un segundo nivel, al que se accede con una autorización especial o por un procedimiento de urgencia si la situación representa un grave peligro para la seguridad nacional, la base desvela la religión, los correos electrónicos, números de teléfono, datos bancarios, lugares visitados, posesión de armas, explosivos, permisos de vuelo, carnés de conducir y las personas que tuvieron algún contacto con el susodicho registrado.

Desde el 11-S y las maletas-bomba

BKA Mann mit Kofferbombe Hauptbahnhof Köln
Intento de atentado en Alemania en el verano de 2006.Imagen: AP

Los atentados del 11 de septiembre, y las investigaciones posteriores que apuntaban a células terroristas en diversas ciudades germanas, iniciaron la puesta en duda del funcionamiento de la seguridad en Alemania. Luego se supo, como se sabría también en España y en Gran Bretaña, que los terroristas y sus actividades no eran completos desconocidos para la policía y los servicios secretos.

La división federal de Alemania tiene motivos históricos y los alemanes otorgan mucho valor a la independencia de sus Länder. En consecuencia, el país cuenta con 38 instancias diferentes encargadas de la seguridad nacional y regional, que hasta ahora se comunicaban por correo electrónico o convencional y cuyo intercambio de información duraba, como mínimo, días.

Desde adornar las esquinas con cámaras de seguridad hasta introducir el derecho a derribar aviones en pleno vuelo, pasando por la "base de datos antiterrorista", ninguna de las propuestas para mejorar la seguridad pasó sin recibir críticas. Fueron los últimos atentados frustrados con maletas-bomba en la red ferroviaria alemana lo que acabó de darle este archivo interinstitucional el impulso que le faltaba: el pasado diciembre se aprobó su puesta en marcha y hoy entra en vigor.

¿Y los derechos fundamentales?

"La lucha contra el terrorismo es una carrera contrarreloj. Los agentes tienen que poder recibir información al instante", declaró Jörg Ziercke, jefe de los servicios secretos alemanes. Y éste es precisamente uno de los principales puntos de la discordia: que en lo sucesivo, los servicios secretos vayan a compartir sus conocimientos con la policía.

Bundesnachrichtendienst in Pullach BND
No gusta la colaboración entre servicios secretos y policía.Imagen: AP

En un país que guarda tan mal recuerdo de lo que una policía secreta puede llegar a significar, ciertas relaciones hurgan en viejas heridas. Peter Schaar, comisario federal para la Protección de Datos, se encuentra entre los críticos. "Precisamente los servicios secretos se dedican a la recopilación de información sobre bases poco sólidas", dijo. Con el traspaso de datos a la policía, una persona puede convertirse con facilidad en sospechosa, opina el delegado.

Y no sólo eso: "basta con que alguien comparta residencia estudiantil con un islamista para ser considerado 'persona de contacto' y que sus datos sean archivados", añadió Schaar.

Sólo contra el terrorismo

La base de datos compartida está destinada solamente a perseguir delitos relacionados con el terrorismo, especialmente con el terrorismo de origen islámico. Miembros de organizaciones terroristas islámicas, las personas que los apoyan o quienes predican en grupo o en solitario palabras que instigan al odio y a la confrontación contra el mundo occidental son quienes en el futuro podrán tener una ficha con su nombre en el nuevo sistema de información.