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¿Cae el imperio?

DW-WORLD/CHP17 de septiembre de 2008

La prensa europea concuerda al indicar que esta es la peor crisis financiera que se haya vivido en Estados Unidos, una crisis que sin duda se llevará a muchos otros entre los pies.

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En picada...Imagen: picture-alliance/ dpa

El periódico liberal de izquierda danés Information escribe: “Los imperios llegan y se van. Caen no tanto por derrotas en frentes de guerra sino por las consecuencias de la arrogancia y especulación de sus inversionistas. Un sistema que vive sobre sus posibilidades finalmente se derrumba. Un diagnóstico realista del actual estado de la economía estadounidense lleva a la conclusión de que este país se encuentra en una encrucijada. (...) Nadie sabe cuantos miles de millones de dólares en deudas han acumulado los bancos de inversión, las empresas y los consumidores. (...) Si se toma en cuenta la creciente tensión social por la gran diferencia de ingresos y la recesión que se avecina se puede decir que Estados Unidos se encuentra frente a la crisis del siglo."

Doloroso futuro

El diario parisino Libération pone en duda el futuro de la economía internacional: „Después del derrumbe del banco Lehman Brothers nadie puede prever cuál será el futuro desarrollo de la economía. ¿Cómo se podrá creer desde ahora a políticos y banqueros si éstos desconocían por completo la espiral de quiebra que desataría la crisis financiera? Durante meses se aseguró que la crisis afectaría sólo a Estados Unidos y se limitaría sólo al área inmobiliaria. Pero ahora somos testigos del derrumbe de un gigante asegurador y de la falta de créditos frescos. Los grandes financieros de este mundo se muestran indefensos a la luz de una catástrofe que los sobrepasa. Y que tiene consecuencias para el mundo entero.”

Así funciona el capitalismo

El diario londinense Times escribe: „La cúpula directiva de Lehman Brothers arriesgo el dinero de sus inversionistas de forma injustificada y ahora paga la cuenta de su proceder arrogante. Los rumores sobre la pronta quiebra de Lehmans permitieron a los accionistas poner su dinero aseguro. Ahora el enemigo asumirá, con gran sonrisa, los restos que valgan la pena. Los negocios prometedores encontraran un nuevo hogar, los que sean poco rentables serán cerrados. Es doloroso pero a la vez tranquilizante; cualquier otra cosa sería una catástrofe. Puede resultar brutal e imperdonable, pero así funciona el capitalismo.”