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Como Francia y Alemania, España debate sobre inmigración

Luna Bolívar Manaut12 de febrero de 2008

La inmigración y la seguridad entran en la campaña electoral española de manos del Partido Popular. Su líder, Mariano Rajoy, se reúne mañana con Angela Merkel. Quizás, la canciller le cuente la historia de Roland Koch.

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M. Rajoy propone la "expulsión de inmediato" de todo extranjero que cometa un delito.Imagen: Steffen Leidel

Roland Koch era primer ministro del Estado germano de Hesse y uno de los secretarios nacionales de la Unión Democratacristiana alemana (CDU), dentro de la que prometía un futuro brillante. Pero un día, Koch decidió mezclar inmigración y delincuencia para luchar por la renovación de su cargo regional. Le pidió mano dura a la Justicia con los jóvenes que cometieran delitos y amenazó con expulsar a los extranjeros condenados por conducta criminal.

Roland Koch beim Plakatkleben
Los analistas afirman que la campaña de Roland Koch fue errónea.Imagen: AP

En las elecciones de Hesse, Koch perdió 12 puntos, convirtiéndose incluso para su propio partido en un personaje incómodo del que quienes tienen intenciones de ganar comicios tratan de distanciarse. Quién gobernará en este Land aún no está claro, pero nadie cuenta con que sea Koch, y ya se han abierto las apuestas que especulan sobre cuánto le queda como secretario.

Algunas de las propuestas de Mariano Rajoy se parecen mucho a las de Koch. Tal vez mañana en Berlín Angela Merkel tenga la oportunidad de advertir al popular sobre los peligros que conllevan ciertas cuestiones.

Nosotros, como el resto de Europa

Spanien Wahlkampf Mariano Rajoy
El contrato de integración es una "prueba de solidaridad", dice Rajoy.Imagen: AP

“Cuando los 'partidos-hermanos' en Europa afrontan unas elecciones con éxito, es conveniente que los cuadros de marketing, comunicación y estrategia se fijen en lo que han hecho bien”. Por eso, en junio de 2007 el Partido Popular envió a sus asesores a Berlín y París para que tomasen nota sobre el modo en que Nicolás Sarkozy y Angela Merkel habían alcanzado el poder.

Ya por aquel entonces, a los conservadores españoles les interesaba especialmente saber cómo sus colegas democratacristianos hacían campaña con la inmigración. Aunque sabían que los podían acusar de racistas, comenta un estratega del PP al diario El País, Rajoy también quería tratar el asunto del que “habla toda Europa”. El PP ha esperado al momento adecuado, y ahora introduce el tema en la campaña electoral hispana.

Spanien Wahlkampf Jose Luis Rodriguez Zapatero
Zapatero opina que Rajoy "alimenta las peores pasiones para la convivencia".Imagen: AP

La idea de que los extranjeros se comprometan por escrito a adaptarse a las “costumbres españolas” obligándoles a firmar un “contrato de integración”, cuyo incumplimiento supone la expulsión del país, proviene de Francia. El “visado por puntos” que da “prioridad o preferencia” para instalarse en España a los inmigrantes que la economía necesite, procede de Gran Bretaña. La deportación de los foráneos con delitos a sus espaldas y la reducción de la edad penal son dos cuestiones con las que Koch ya lo intentó en Hesse.

Si Alemania y Francia se plantean prohibir en las escuelas el uso del velo con el que algunas mujeres musulmanas se cubren la cabeza, Mariano Rajoy también, ante las críticas del todavía presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que considera inoportuno discutir sobre algo “que no ha planteado problemas en España”.

Dudosos referentes

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Los guetos parisinos: la peor cara de las políticas migratorias.Imagen: AP

“Vamos irremediablemente hacia la creación de guetos, de países dentro de nuestro país”, advertía Mariano Rajoy en uno de sus mítines. Por eso, España debe actuar cuanto antes. La pregunta es si en esta tarea Alemania y Francia son el mejor de los ejemplos. Los germanos reconocen hoy arrastrar “40 años de fracasos en la política migratoria”, y no hay mayor reflejo de la marginación social del extranjero que los barrios que rodean París.

Pero quizás lo que los asesores populares apuntaron en sus libretas de viaje no fue tanto el resultado de las medidas, como el efecto de proponerlas. La inmigración es un tema sensible, despierta miedos, enfrenta y polemiza. En otras palabras, domina con rapidez. Rajoy ha levantado una ola de críticas en toda España, y seguramente tocado la fibra sensible de más de un desencantado. De un plumazo, la sonrisa de Zapatero deja de embelesar y se olvidan los ojos llorosos de Gallardón, el moderado cuya no inclusión en las listas populares causó tanto daño al partido.

Y pese a todo, es aquí donde cabe volver a la lección de Roland Koch.