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Diéselgate: por qué tiembla Alemania

Pablo Kummetz24 de septiembre de 2015

El “Diéselgate”, el escándalo de manipulación de las emisiones en autos, no solo afecta a Volkswagen, sino que puede suponer un peligro para toda la industria del automóvil, un sector clave de la economía alemana.

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Symbolbild Autoindustrie Deutschland VW-Werk in Wolfsburg
Imagen: picture-alliance/dpa/Stratenschulte

Alemania es, después de China, Estados Unidos y Japón, el cuarto mayor fabricante de autos del mundo. La industria del automóvil está considerada la locomotora de la economía alemana. Se trata de un sector que exige una alta cualificación: en 2014 trabajaron en él casi 775.000 personas, entre ellas un gran porcentaje de académicos.

La industria del automóvil es un sostén además de numerosas otras actividades económicas. Más allá de los proveedores directos de autopartes, también los sectores de fabricación de maquinaria, procesamiento de metales e industria química venden insumos al sector del automóvil, beneficiándose de grandes volúmenes de encargos. Eso hace posible también economías de escala.

El año récord de la industrial del automóvil en Alemania fue hasta ahora 2011. Según datos de la Asociación de la Industria del Automóvil (VDA), ese año se fabricaron en el país 5,87 millones de vehículos, el mayor número en sus 125 años de historia del sector. En 2014, la producción en Alemania fue solo poco menos: 5,6 millones de vehículos.

Tres cuartas parte de la producción se exporta

La facturación de la industria del automóvil en Alemania fue en 2014 de 368.000 millones de euros, un dos por ciento mayor que la del año anterior. Tres cuartas partes de la producción se exporta. Su importancia para la balanza comercial de Alemania es enorme: vehículos y autopartes fueron en 2014 los bienes de exportación más importantes. En 2014, Alemania exportó bienes y servicios por 1.134.000 millones de euros, de los cuales casi el 18 por ciento fueron autos.

En los últimos tiempos ha aumentado fuertemente la demanda de autos “made in Germany” sobre todo en Taiwán, Corea del Sur y China. Esa demanda en el exterior ha llevado también a que se agrande la brecha entre la industria alemana del automóvil y la industria del automóvil en Alemania. La fabricación de autos alemanes tiene lugar crecientemente en el exterior.

Más autos fabricados en el exterior que en Alemania

En 2013, las empresas automotrices alemanas fabricaron en el exterior 8,6 millones de vehículos, es decir, más que en la propia Alemania. Y ese proceso de externalización tiene lugar en forma acelerada: la cifra más que dobla (133,7 por ciento) la producción de automóviles alemanes en el exterior en el año 2000. La producción de automóviles en Alemania en 2013 (5,4 millones) fue, por el contrario, solo un 6,1 por ciento mayor que en el año 2000. Es decir, la demanda de vehículos alemanes en el exterior es satisfecha en gran parte con producción local.

No obstante, también la producción de autos en otros países asegura puestos de trabajo en Alemania. No solo por las actividades de investigación, desarrollo y diseño, que en gran parte se realizan también en Alemania. El país exporta asimismo componentes desarmados, que son armados en los respectivos países, en el marco de la técnica de kits (CKD), a menudo para cumplir con regulaciones locales de valor agregado.