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"EE.UU. debe acercarse a Corea del Norte"

Michael Knigge
23 de junio de 2017

DW habló sobre Corea del Norte con William Perry, antiguo secretario de Defensa de EE.UU. “Si no se tienen en cuenta los objetivos norcoreanos, las negociaciones serán una pérdida de tiempo”, dice Perry.

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US Flugzeugträger USS Carl Vinson
Imagen: Reuters/U.S. Navy/M. Castellano

Deutsche Welle: Después de que el estudiante estadounidense Otto Warmbier retornara de su encierro en Corea del Norte, usted dijo que veía una oportunidad diplomática con aquel país. Tras la muerte del joven Warmbier, ¿ha cambiado usted de opinión?

William Perry: No, yo ya tenía claro antes que estamos ante un régimen sin escrúpulos. Eso es algo que ya ha quedado de manifiesto en relación con otros rehenes y en los intentos de asesinato en Corea del Sur. Debemos tener muy claro en las negociaciones con Corea del Norte que estamos ante un régimen despiadado, que está en posesión de armas atómicas. Y la única manera de abordar todo ello es la diplomacia.

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El presidente de EE. UU., Donald Trump, dejó entrever que tal vez China quedaría fuera de las negociaciones, mientras que Rex Tillerson, secretario de Estado, dijo que desea dejar este tema abierto. ¿Tiene el Gobierno estadounidense una actitud unívoca hacia la cuestión norcoreana?

Trump se ha manifestado de forma contradictoria al respecto. Por ese motivo, sus declaraciones no me parecen una hoja de ruta. Creo que lo importante es lo que dice su equipo de seguridad. Doy por hecho que tanto el secretario de Estado, Rex Tillerson, como el secretario de Defensa, James Mattis, y el consejero de Seguridad, H.R. McMaster, están absolutamente interesados en mantener negociaciones con Corea del Norte. Y supongo que pronto presentarán al presidente una hoja de ruta.

Ha acusado usted a los Gobiernos de George W. Bush y Barack Obama de no haber llevado a cabo nunca una estrategia decisiva o prometedora con Corea del Norte. ¿Cómo se imagina usted que debiera ser una estrategia así?

Cuando fui secretario de Defensa, entre los años 1994 y 1997, y después consejero de Gobierno, di mi opinión sobre la conveniencia de llevar a cabo ataques militares preventivos. No sé si entonces hubiera sido buena idea, pero hoy estoy convencido de que no lo es. Un ataque conduciría seguramente a una respuesta militar, que, incluso con armas convencionales, ocasionaría grandes daños en Corea del Sur. También a Estados Unidos, no hay que olvidar que tenemos estacionados 30.000 soldados en Corea del Sur. Además, todo podría derivar con rapidez en un conflicto nuclear. Por ese motivo, no aconsejaría actualmente llevar a cabo un ataque preventivo.

William Perry, ehemaliger US-Verteidigungsminister
William Perry, secretario de Defensa de EE. UU. bajo el mandato de Bill Clinton. Imagen: picture-alliance/AP Photo/A. Brandon

El objetivo inicial de las conversaciones del Grupo de los Seis negociadores (Corea del Norte, Corea del Sur, China, Japón, Rusia y Estados Unidos) era sobre todo impedir que Corea del Norte poseyera armas atómicas. Pero las sanciones económicas no han frenado al régimen norcoreano en ese sentido. ¿Por qué habrían de tener éxito nuevas conversaciones precisamente ahora que Corea del Norte parece disponer de armas atómicas?

No se han tenido en cuenta los objetivos de la otra parte. Para ellos, es importante mantener en el poder el régimen de Kim. Aceptarían sin problemas las ventajas económicas que les hemos ofrecido, pero no a cambio de sacrificar el régimen. El Gobierno de Bush apostó por esperar hasta que el régimen norcoreano colapsara. El de Obama denominó "paciencia estratégica” su política hacia Corea del Norte. En principio, también consistía en esperar la caída del régimen. A mí eso no me parece un enfoque diplomático serio y además choca con el objetivo de Corea del Norte de mantener a la dinastía Kim. Si no estamos preparados para asumir ese objetivo, no hace falta perder el tiempo en negociaciones. 

¿Cuál sería entonces un objetivo serio y sensato para la diplomacia estadounidense?

Cuando hace muchos años negocié con Corea del Norte, intentamos eliminar todo el programa atómico y las armas de largo alcance. Hoy el listón está mucho más alto, porque el régimen ya dispone  de un arsenal atómico que no va a suprimir así como así. Si queremos desterrar las armas atómicas de la península coreana, primero debemos lograr que Corea del Norte congele su programa nuclear. Solo entonces podremos empezar a hablar de desmantelamiento nuclear. Así que se trata de un proceso largo y complejo.

¿Podría y debería Europa –y más concretamente, Alemania- asumir un papel en el conflicto?

Creo que, en estos momentos, el Grupo de los Seis negociadores es más que suficiente. Pero cuando se solucione el problema de la tensión nuclear y se contemple la reunificación de las dos Coreas, la experiencia y el conocimiento de Alemania serán seguramente muy útiles.

William Perry fue entre 1994 y 1997 secretario de Defensa de Estados Unidos, durante el mandato de Bill Clinton. Después fue el enviado especial de Estados Unidos en Corea del Norte. Actualmente dirige el proyecto W. J. Perry Project, que informa a la opinión pública sobre el peligro de una guerra nuclear. 

 Autor: Michael Knigge (MS/VT)