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El rastro de la cocaína conduce a Alemania

23 de febrero de 2018

El narcotráfico hacia Alemania se ha intensificado considerablemente en poco tiempo. En Hamburgo es buscado el instigador del plan para transportar 389 kilos de cocaína desde la embajada rusa en Buenos Aires hasta Moscú.

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Argentinien Drogenfund in der russischen Botschaft in Buenos Aires
En la imagen, los paquetes de cocaína encontrados en la embajada rusa de Argentina.Imagen: Reuters/Argentine Ministry of Security

Este jueves (22.2.2018), la Policía colombiana anunció la detención de seis personas bajo presunción de haber enviado media tonelada de cocaína hacia el Reino Unido. Camuflado en maletas de viaje, el alcaloide llegó al aeropuerto de Hampshire, ubicado al suroeste de Londres, a bordo de un jet privado. El alijo, valorado en más de 71 millones de dólares en el mercado negro, es el mayor de los incautados en Gran Bretaña en los últimos años. Ese mismo día, los Gobiernos de Argentina y Rusia revelaron que habían cooperado durante catorce meses para frustrar el tráfico de 389 kilogramos de cocaína desde Buenos Aires hacia Europa.

Antes de que doce maletas llenas de droga fueran enviadas desde la misión diplomática rusa en la capital argentina hasta la sede del Ministerio de Asuntos Interiores en Moscú, el contenido fue sustituido por sacos de harina. Los servicios secretos organizaron una operación de entrega vigilada que culminó con la detención de dos hombres cuando éstos fueron a retirar las maletas. En total, cinco personas han sido arrestadas por su vinculación con este caso; las pistas de un sexto cómplice están siendo seguidas. Se cree que el narcótico –de altísima calidad y valorado en 61 millones de dólares– también iba a ser distribuido en Alemania. 

Es allí, en la ciudad de Hamburgo, donde Interpol y las fuerzas de seguridad germanas buscan al cabecilla de la banda internacional desbaratada por las autoridades argentinas y rusas. Consultada por DW, la Oficina Federal de Investigación Criminal de Alemania (BKA) se negó a hacer comentario alguno sobre la pesquisa. Lo que esa instancia y la aduana local sí conceden es que el tráfico de cocaína hacia el país europeo se ha intensificado considerablemente en poco tiempo. En 2017 fueron decomisadas siete toneladas de ese narcótico, tres veces más que en el año previo, le dijo Christian Hoppe, funcionario de la BKA, a la televisora pública regional NDR.

Hallan 400 kilos de cocaína en la embajada de Rusia en Argentina

Limitada capacidad de inspección

"La mayor parte de la cocaína decomisada en Alemania llega por barco", informa Stephan Meyns, portavoz de la Oficina de Aduanas de Hamburgo, en entrevista con DW, acotando que, aunque es más la droga incautada en el puerto neerlandés de Rotterdam y el belga de Amberes, las siete toneladas que entraron a territorio germano en 2017 –principalmente a través de los puertos de Hamburgo y Bremerhaven– causan preocupación. "Los contenedores que llegan por barco desde Sudamérica son los más relevantes para nuestros inspectores en lo que respecta al tráfico de cocaína. No podemos revisar todos los contenedores", aclara Meyns.

Si los cargueros provenientes de Sudamérica son los más susceptibles de ser utilizados para el transporte de cocaína hacia Europa y, en consecuencia, los más exhaustivamente escrutados en la aduana germana, ¿cabe temer que el comercio marítimo entre Alemania y los países de esa región sea más vulnerable a los retrasos? "No niego que esos controles puedan incidir negativamente sobre los lapsos previstos por los encargados de la logística y el transporte de mercancías, pero no como para representar un gran problema para el comercio", dice Meyns. El politólogo Günther Maihold coincide con el vocero de la aduana hamburguesa.

"Sólo el seis por ciento del tráfico de contenedores es inspeccionado por los agentes aduaneros alemanes", asegura el subdirector de la Fundación Ciencia y Política (SWP), con sede en Berlín. "De ahí las altas probabilidades que tienen los cargamentos de cocaína de penetrar el mercado germano y la disposición del crimen organizado a incrementar sus apuestas: éste corre el riesgo de sufrir enormes pérdidas si sus despachos son descubiertos en los puertos, pero las perspectivas de ganancia también son extraordinarias; el transporte de la droga por barco le permite dejar atrás el menudeo tradicional", explica Maihold.

El "factor Venezuela"

"Ya no estamos hablando de paquetes de cocaína escondidos en cestas de bananas, sino de grandes volúmenes embalados en contenedores gigantescos. Esto hace posible que los narcotraficantes reduzcan el precio de los productos mercadeados para seducir a nuevos clientes y aumenten su presencia en los colegios, en los locales nocturnos donde los jóvenes se reúnen y en otros lugares propicios para sus negocios", subraya el experto del SWP. A su juicio, uno de los factores que le ha dado impulso al tráfico de estupefacientes hacia Europa es la articulación de Venezuela a la red de países involucrados.

"Buena parte de la droga que llega a Europa pasa por Venezuela porque es muy fácil embarcarla en los puertos de ese país. Los controles allí son casi inexistentes; la complicidad, en cambio, prospera. Los funcionarios de las instituciones portuarias miran hacia otro lado o apoyan activamente a los narcotraficantes", sostiene Maihold, enfatizando que, en este instante, la situación que se registra en la nación petrolera es "muy especial" y da pie a complicaciones en el vecindario antillano. "La costa venezolana, como punto de partida de cargamentos de droga, convierte al Caribe en su canal de tránsito natural", arguye el experto de Berlín.

"En el pasado, la supervisión aérea de la zona se enfocaba en la costa caribeña y en la costa pacífica de Centroamérica. Ahora, la vigilancia se concentra en Haití, Jamaica y República Dominicana. La ruta de la droga que parte de Venezuela hacia Europa es muy transitada porque permite esquivar el territorio estadounidense", añade Maihold. "Desde luego, el crecimiento de los cultivos de coca en Colombia empeora el estado de cosas; el sueño de que el proceso de paz con la guerrilla de las FARC redundaría en la reducción de las superficies de coca cultivada no se hizo realidad", lamenta el especialista del SWP.

Evan Romero-Castillo (VT)

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