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Extrema derecha: un análisis que llega tarde

Jens Thurau (JAG/ELM)21 de septiembre de 2016

Los nuevos estados alemanes tienen serios problemas con la extrema derecha. Un informe del Gobierno habla de ello con nombres y apellidos, pero el análisis llega demasiado tarde, opina Jens Thurau.

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Imagen: picture alliance/dpa/B. Thissen

Nunca se había visto. El informe oficial del Gobierno sobre el desarrollo en los estados federados de la antigua Alemania del Este no se dejó nada en el tintero. Habla del extremismo de derecha como amenaza seria para el desarrollo. También menciona el peligro de dejar pueblos y ciudades en manos de la fantasmagórica "masa marrón" y de todo lo que se juega el este de Alemania. La encargada para asuntos del Este, Iris Gleicke, reconoce abiertamente que, cuando viaja al extranjero, le preguntan sobre si se puede invertir en los nuevos estados o si no son bienvenidos los extranjeros allí. Gleicke responde claramente que es incapaz de quitar el miedo a los que preguntan.

Economía, la última razón

Está claro que el este todavía tiene que recuperarse 26 años después de la reunificación alemana. La economía sigue renqueando y mucha gente joven abandona la región. La economía está desmenuzada y pocos consorcios grandes tienen su sede allí. Por eso, el paro y la falta de perspectivas son más altos que entre sus vecinos del oeste. Esta situación sería suficiente para explicar el aumento de la fuerza de la extrema derecha en el este.

El problema se negó durante mucho tiempo. Kurt Biedenkopf, ex presidente de Sajonia, de la CDU, hizo una declaración legendaria cuando dijo que su estado era inmune a la ultraderecha. Otros políticos hablaban de un problema difuso tanto de la derecha como de la izquierda, como si el extremismo de izquierda fuese realmente relevante en el este.

Jens Thurau
Jens Thurau

Ahora, el informe lo dice claramente: allí donde hay más xenofobia, por ejemplo contra los hogares de acogida de refugiados, falta la protesta ciudadana del centro. Por el contrario, se silencian los ataques a migrantes o, a veces, hasta se apoyan abiertamente. También se dice abiertamente que el aumento de la xenofobia en los últimos años se debe, sobre todo, a la crisis de los refugiados. Y el informe tampoco olvida mencionar que el porcentaje de extranjeros en el este es realmente bajo.

Peligro identificado

Hablar con claridad es bueno, pero queda mal sabor de boca por el hecho de que este análisis se haya hecho ahora, cuando los partidos de la coalición actual se ven presionados por el avance de la derecha populista del este y pierden elecciones. A partir de este momento habrá que convertir las palabras en hechos: más dinero contra iniciativas contra la derecha, más policía y una mayor transparencia entre Parlamentos y presidentes regionales, que a veces tienden a banalizar la situación real de sus estados por temor a sus propios ciudadanos. El primer paso está dado: reconocer que la extrema derecha es una amenaza grave para la sociedad en el este de Alemania. El siguiente y decisivo paso será hacer algo en contra.