Indignación por un acuerdo franco-alemán de venta de armas

La venta de armas a Arabia Saudí es un tabú para el Gobierno en Alemania. Pero un acuerdo con París podría hacerlo posible.

Con la firma del Tratado de Aquisgrán, hace un mes, la amistad entre Francia y Alemania debería haber ascendido a un nivel superior. Sin embargo, la realidad política muestra desde hace tiempo un panorama bien distinto: la locomotora franco-alemana traquetea. Los intereses de los dos vecinos se han desarrollado por caminos bien distintos, tanto en la política europea como en la de armamento. Ahora Alemania intenta coser esos desgarros y dar un paso hacia Francia. Pero es ahí donde se ha producido una disputa sobre las competencias y los intereses franceses en un suministro a Arabia Saudí.

De acuerdo con un documento secreto publicado por el semanario "Der Spiegel”, el Gobierno federal alemán está realizando una serie de concesiones. Según el texto, al que Berlín y París se habrían comprometido el pasado 14 de enero como suplemento al Tratado de Aquisgrán, Alemania daría a Francia libertades para vender sistemas de armas elaborados en proyectos comunes a terceros países.

"Las partes no se pondrán contra una transferencia o una exportación a terceros países”, cita "Der Spiegel” del documento. Se trata en este caso de proyectos comunes franco-alemanes, como un tanque ya planeado o un nuevo avión de combate.

¿Los derechos humanos como víctimas de la política de armamento?

Durante meses, París y Berlín discutieron sobre si Alemania podía imponer un veto a la venta por parte de Francia de sistemas de armamento a socios complicados desde el punto de vista germano, como Arabia Saudí. En este texto de dos páginas ya no se habla de tal veto. solo cuando estén en peligro intereses directos o la seguridad nacional puede uno de los dos formular dudas, según informa "Der Spiegel”, de acuerdo con dicho acuerdo. De esta forma, los envíos a Riad de sistemas de armamento producidos conjuntamente serían posibles, siempre y cuando la fase final de la producción esté en territorio francés.

Este convenio, que debería calmar los ánimos entre Francia y Alemania, ha provocado indignación en parte de la política alemana. La portavoz de Defensa del partido  Los Verdes, Agnieszka Brugger, advierte contra una cooperación más estrecha con Francia "a costa de la seguridad y de los derechos humanos”. "No juega a favor de los intereses de seguridad de ninguno de los dos países el entregar armas a una parte brutal de una guerra y a violadores de derechos humanos”, dice a DW. Su compañero de partido y europarlamentario Sven Giegold demanda la publicación del acuerdo.

¿Se relajan las normas de exportación?

También algunas voces de la gran coalición expresaron reservas al respecto. El diputado socialdemócrata Rolf Mützenich advirtió sobre el relajamiento de las normas de exportación. "Por fin hemos llegado al punto en el que no exportamos armas a Arabia Saudí y espero que también nuestro socio de coalición se tome en serio la formulación de nuestro contrato de coalición”. Ante una posible ola de indignación, Joachim Krause recomienda un desarme verbal. El director del instituto para la política de seguridad de la Universidad germana de Kiel hace referencia al acuerdo Schmidt-Debré de 1972, también entre Francia y Alemania. Un documento que sigue en vigor.

Now live
02:46 minutos
Hecho en Alemania | 23.01.2019

La guerra es cruel, pero también lucrativa

Ya entonces se acordó por contrato, dice Krause a DW, "que en producciones conjuntas rige la política del país en el que se produce y que solo en casos excepcionales puede el país de envío (en este caso Alemania) imponer exigencias”. Desde 2000, el Gobierno federal alemán se ha ceñido cada vez menos a estas condiciones, lo que le ha valido críticas francesas. "Francia también ha apuntado que la política de exportaciones alemana es un obstáculo para la creación de un mercado europeo de armamento”.

Merkel quiere facilitar las exportaciones europeas de armamento

El fin de semana pasado, en la Conferencia de Seguridad de Múnich, la canciller alemana, Angela Merkel, abogó por una política común europea de armamento. En ese evento defendió unas normas comunes que facilitasen las exportaciones. "Si no tenemos en Europa una cultura común de exportaciones de armas, esto naturalmente daña el desarrollo de sistemas de armamentos comunes. dijo Merkel.

Merkel en la Conferencia de Seguridad de Múnich.

La ministra alemana de Defensa, Ursula von der Leyen, se expresó de manera parecida. De acuerdo con el principio de mayoría de la política exterior europea, hay que reconocer que "la posición maximalista alemana no facilita el logro de mayorías”. Y continuó: en el caso de las exportaciones de armas, "los alemanes no deberíamos actuar como si fuéramos más morales que los franceses, o como si tuviéramos en cuenta los derechos humanos más que los británicos”.

Para Krause, una cuestión decisiva debe ser siempre si un determinado plan de exportación puede llevar a efectos estabilizadores o desestabilizadores en el país receptor o en la región. "Mientras lo entendamos como una cuestión moral, no va a funcionar en Europa ningún mercado de armamento operativo”. Cómo evolucionará el debate el Alemania es algo incierto, pero ya lo previó Merkel en su comparecencia en la capital bávara ante líderes mundiales y los mayores expertos en seguridad: "En Alemania tenemos ante nosotros debates muy complejos”.

(eal/cp)                

Deutsche Welle es la emisora internacional de Alemania y produce periodismo independiente en 30 idiomas. Síganos en Facebook | Twitter | YouTube |  

¿Guerra Fría recargada?

Rearme verbal y material

EE. UU. suspendió primero su participación en el tratado nuclear INF durante seis meses, y un día después, lo hicieron los rusos. Por el momento, estas decisiones ponen fin a una fase de tres décadas de entendimiento y desarme entre las principales potencias. Los militares y los políticos participaron en este pacto, igual que la sociedad civil, que se movilizó masivamente en los años ochenta.

¿Guerra Fría recargada?

Arsenal del terror

El INF fue uno de varios tratados diseñados para frenar el terrorífico arsenal atómico creado por el rearme de la Guerra Fría. Aquí hay un misil Pershing II de EE.UU. equipado con una cabeza nuclear en la base estadounidense Mutlangen, en Baden-Württemberg (Alemania).

¿Guerra Fría recargada?

Brindis por el entendimiento

El avance hacia el tratado INF fue logrado por el entonces presidente de EE. UU. Ronald Reagan (izquierda) y el líder soviético Mijail Gorbachov (derecha) en diciembre de 1987. Tras su firma en Washington, ambos políticos presionaron para un nuevo comienzo en las relaciones Este-Oeste.

¿Guerra Fría recargada?

Línea directa

Una de las grandes preocupaciones durante la Guerra Fría fue que las dos grandes potencias podrían declararse la guerra entre sí por un simple error de comunicación. Es por eso que los ingenieros de ambos países establecieron la llamada "línea directa" en 1963: una conexión directa entre Washington y Moscú. Esta imagen muestra un télex en el Pentágono en 1963.

¿Guerra Fría recargada?

Entre dos frentes

Durante la Guerra Fría, el Telón de Acero corrió por el centro de Alemania. La República Federal de Alemania (RFA) estaba vinculada a Occidente, y la República Democrática Alemana (RDA) a la esfera de influencia oriental. En el caso de una guerra nuclear, el Gobierno federal tenía su propio búnker cerca de Ahrweiler, en su sede ubicada en Bonn.

¿Guerra Fría recargada?

Gobierno subterráneo

En caso de una guerra nuclear, el Gobierno de Alemania Occidental debía continuar trabajando. Por lo tanto, el búnker estaba equipado con todo lo necesario. En el subsuelo también había una sala de reuniones con colores cálidos que supuestamente aliviaban el horror del búnker.

¿Guerra Fría recargada?

¿Guerra nuclear? No, gracias

El temor a una posible guerra nuclear también impulsó a gran parte de la población a manifestarse. A fines de la década de 1970 surgió un movimiento por la paz que durante años exigió desarme y entendimiento. Aquí hay un pin correspondiente a una de las reuniones celebradas en Bonn, en octubre de 1981.

¿Guerra Fría recargada?

Demostración histórica en el Hofgarten

El 10 de octubre de 1981, alrededor de 300 mil personas se reunieron en Bonn, entonces la capital de la República Federal, para protestar contra el armamento nuclear. La última reunión en el Hofgarten de Bonn se convirtió en una de las manifestaciones más impresionantes de la historia del movimiento alemán por la paz.

¿Guerra Fría recargada?

"Reunión de los valientes..."

"...no de los temerosos". Así describió el político del SPD Erhard Eppler, uno de los actores clave en el movimiento por la paz, al mitin de Bonn. Las palabras de Eppler se referían a que justamente quienes expresaban temor a la guerra eran valientes por ello.

¿Guerra Fría recargada?

Bloqueo por la paz

En septiembre de 1983, los opositores a las armas nucleares bloquearon el depósito de armas de EE.UU. en Mutlangen. Entre ellos estaban el Nobel de Literatura Heinrich Böll y su esposa, Annemarie. Böll dijo que estaba allí "porque sería muy fácil defender algo tan primordial solo desde mi escritorio. También deseo solidarizarme con todas aquellas personas que tanto se sacrifican".

¿Guerra Fría recargada?

Críticas desde las Fuerzas Armadas

Uno de los opositores al rearme más famosos fue el general de división Gert Bastian. Junto con la política Petra Kelly, protestó contra el despliegue de misiles nucleares de mediano alcance en Europa. En 1983, ambos fueron de los primeros políticos del partido ecologista Los Verdes en ser electos para ingresar al Parlamento alemán.

¿Guerra Fría recargada?

Objetivos comunes en Occidente y Oriente

Muchas personas también tomaron las calles en la parte oriental de Alemania. "Espadas en arados" fue el lema del movimiento por la paz allí. Fue inventado en 1980 por el joven pastor Harald Bretschneider. Desde las filas de los activistas por la paz de Alemania oriental también surgió un movimiento de protesta contra el sistema político de la RDA.

¿Guerra Fría recargada?

Logro I: desarme en el Este

El tratado INF llevó el desarme masivo del potencial nuclear a ambos lados del Telón de Acero. Esta foto de 1989 muestra una serie de misiles soviéticos SS-20 destruidos.

¿Guerra Fría recargada?

Logro II: desarme en Occidente

Los estadounidenses también retiraron sus armas nucleares de Europa. En 1988 abrieron el depósito de Mutlangen para la prensa internacional. Luego se llevaron los cohetes Pershing II a EE.UU., donde fueron desarmados. El peligro de que Europa pudiera convertirse en el escenario de una guerra nuclear parecía haber acabado.

Síganos