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Inmigrantes afganos temen tras el ataque de Wurzburgo

Masood Saifullah (J.A.G./ER)19 de julio de 2016

Los solicitantes de asilo afganos en Alemania dicen que el ataque en Wurzburgo puede complicar sus solicitudes de asilo y causar escepticismo. Piden no meterlos en un mismo saco.

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Imagen: Majeed/AFP/Getty Images

Un refugiado afgano de 17 años fue abatido a disparos por la policía en la ciudad alemana de Wurzburgo, a 280 kilómetros de Munich, después de ocasionar daños graves a tres personas en un tren regional en Bavaria. Usó un cuchillo y un hacha y supuestamente gritó “Allahu Akbar” antes de lanzar el ataque. El adolescente tomó el tren en Ochsenfurt, dónde vívia con su familia de acogida. Había viajado sin acompañante a buscar asilo en Alemania, según las autoridades alemanas.

El incidente ha incrementado la preocupación entre otros afganos que buscan asilo en Alemania, ya que temen que sus procesos de solicitud de asilo se podrían retrasar aún más.

“Condeno el incidente duramente pero quiero recalcar que esto es un acto de un individuo y debe tratarse así”, dijo Abdullah, de 19 años, que está viviendo en Alemania desde hace seis meses. Abdullah teme que la situación para los demandantes de asilo afganos empeore después de una serie de ataques de musulmanes radicalizados en todo el mundo.

“Para los solicitantes de asilo afganos, cada vez es peor, especialmente después de lo ocurrido en Estados Unidos y Francia. Ahora, la gente en Europa tendrá una visión más escéptica de los refugiados”, dijo Jawid, otro demandante de asilo afgano, en referencia al tiroteo en Orlando en el que murieron 49 personas y el ataque del camión en la ciudad francesa de Niza, que se saldó con la muerte de 84 personas. El tirador de Orlando era de origen afgano.

Sin embargo, estos incidentes son aislados causados por individuos, y no deben asociarse a todos los emigrantes, según el refugiado afgano Zargar Haroon. “Los alemanes deben entender que esta es la misma violencia que nos hizo huir de nuestro país”, añadió.

Un grupo traumatizado

Alemania recibió más de 1,1 millones peticiones de asilo en 2015, más que cualquier otro país europeo. El mayor número de solicitantes de asilo provino de Siria, seguido de Afganistán, con muchos menores sin familia que huyeron de sus países para buscar una vida mejor en Europa.

“Alemania recibió 4.400 demandas de niños sin acompañantes o separados de sus familias en 2014, que se elevaron a 14.400 el año siguiente”, dice un informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). La mayoría de los niños solicitantes de asilo provienen de Afganistán.

“En mi camino a Europa, he sido testigo de escenas muy perturbadoras. He visto a gente morir. No puedo imaginar qué clase de impacto puede tener unos de esos recuerdos en los chicos y chicas más jóvenes que no están con sus familias”, dijo Abdullah.

Su declaración subraya el trama y shock de los migrantes en su camino a Europa. También hay informes de abuso por parte de los traficantes de personas. Sin embargo, muchos migrantes dicen que la incertidumbre a la que deben hacer frente en Europa, es la que les causa mayores daños a su salud mental.

“Una vez que estamos aquí, pensamos que dejamos atrás los tiempos duros, pero entonces empieza la espera y la incertidumbre”, dice un refugiado.

Debido al elevado número de solicitudes de asilo, muchos esperan meses, y en muchos casos años, para que se tome una decisión sobre su demanda.

Todo esto hace a los jóvenes más vulnerables a la propaganda de los extremistas, dice Said Hashim Hashimi, de la organización Katuri Tolana, que ayuda a los refugiados a integrase en la sociedad alemana.

“Por lo tanto, es muy importante que a estos niños se les recuerde la responsabilidad en su nueva sociedad de la que forman parte”, añadió, subrayando que aún queda mucho por hacer para integrar completamente a los refugiados de culturas muy diferentes que llegan a Europa.

Necesidad de movimiento dentro de la comunidad musulmana

Muchos de los niños emigrantes viven en albergues separados o familias de acogida. El último, fue el caso del atacante de Würzburg, que según las autoridades tenía una bandera del EI pintada a mano en su habitación, un indicador de su propia radicalización. Los niños sin acompañantes son el grupo más vulnerable de emigrantes para la propaganda extrema, según Hashimi.

“Son jóvenes, traumatizados, sin familia y no tienen una visión clara del futuro, lo que les convierte en un objetivo ideal para los grupos extremistas como el EI”, dijo, subrayando que hay una necesidad de un movimiento dentro de la comunidad musulmana en Europa para frenar la radicalización e presentar la cara real del Islam”.

“No hay lugar para la violencia en el Islam y esto es un mensaje que necesitamos dar a nuestra generación más joven y al resto del mundo”, declaró.