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La Cumbre de Copenhague pende de un hilo

18 de diciembre de 2009

Líderes mundiales intentaban llegar a un acuerdo en Copenhague sobre la base de un nuevo borrador que limita el aumento de las temperaturas a 2,0 grados Celsius respecto a la era preindustrial.

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Un millar de personas salieron a las calles en la capital danesa pidiendo un esfuerzo para salvar el planeta.Imagen: AP

Tres páginas que podrían salvar el planeta. Unos 120 líderes de todo el mundo intentaban salvar un acuerdo climático global el viernes, último día de la Cumbre de Copenhague, sin embargo un borrador de las negociaciones difundido a última hora abandonó la ambición de lograr el próximo año un pacto legalmente vinculante, lo que era interpretado por expertos como un signo de que las divisiones entre los países ricos y en desarrollo continúan.

El documento titulado “Acuerdo de Copenhague”, contiene doce puntos que podrían encontrar un consenso mínimo entre los países.

Kopenhagen Klimagipfel Wen Jiabao China Dänemark
El primer ministro chino, Wen Jiabao.Imagen: AP

Nuevo borrador base de las negociaciones

El primer punto se refiere a limitar el calentamiento terrestre a dos grados con respecto a la era preindustrial, algo que ya habían acordado los 20 países industrializados más importantes hace unos meses. Algunas islas Estado como las Maldivas pedían un aumento límite máximo de 1.5 grados, lo que no pudieron imponer en la cumbre.

Adicionalmente el documento contempla una reducción a la mitad de las emisiones de efecto invernadero hasta el año 2050, con respecto a los niveles registrados en 1990. Dicha petición fue formulada por el país anfitrión, Dinamarca, que coincide con la postura europea.

La mayor reducción de emisiones tendrá que ser aportada por los países industrializados, que ofrecen disminuir hasta en un 80 por ciento la emisión de gases de efecto invernadero hasta el 2050.

No hay sumas concretas respecto a las ayudas financieras y medios tecnológicos para los países en desarrollo, más allá de las garantías de que dichas ayudas deben ser adecuadas previsibles y sostenibles.

Präsident Lula in Kopenhagen
El presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva.Imagen: AP

Financiamiento a países en desarrollo

Para crear fondos de ayuda a los países en desarrollo se contempla el comercio con emisiones. Para el período 2010 al 2012 ya hay un financiamiento consistente en 10.000 millones de dólares. A partir del 2020 los países industrializados reunirían ayudas por 100.000 millones de dólares anuales. Esta cifra fue sugerida por la Secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, la única oferta realizada por parte de Estados Unidos.

Los países en desarrollo se comprometen a limitar su crecimiento de emisiones de dióxido de carbono, pero una cifra concreta no había sido definida. Se habla de un porcentaje de entre 15 y 30 por ciento, de acuerdo al impacto que dicha reducción tendría en el desarrollo económico del país en cuestión.

Sin embargo las naciones en vías de desarrollo han condicionado su compromiso a cambio de recibir recursos, tecnología y capacitación por parte de los países industrializados. Los países en desarrollo también están dispuestos a proteger más los bosques y las selvas en sus territorios.

Un punto adicional, el más importante, que se encuentra como anexo, contempla que el acuerdo tenga una vinculación jurídica en un lapso de seis meses o a más tardar a finales del próximo año, cuando tendrá lugar la XVI Cumbre de la ONU sobre el Cambio Climático en la Ciudad de México. La conferencia entró en una fase oficial de prolongación la noche del viernes y se preveía que los participantes podrían continuar las negociaciones durante una larga noche en la capital danesa.

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El presidente estadounidense, Barack Obama.Imagen: AP

Desconfianza de países ricos y pobres

Anteriormente el presidente estadounidense, Barack Obama, se dirigió a la conferencia e hizo un llamado a realizar acciones inmediatas y urgió a los países a comprometerse. “Estamos listos para que el pacto se haga hoy, pero tiene que haber movimiento de todas las partes”, exhortó Obama.

Dos semanas de diálogo en Copenhague enfrentaron las desconfianzas de países ricos y pobres sobre cómo repartir la responsabilidad por los recortes de emisiones. Países en desarrollo, entre ellos algunos de los más vulnerables al cambio climático, insistían en la responsabilidad histórica de las naciones ricas en el liderazgo en la reducción de emisiones.

“Hay muchas tensiones, pero pese a ello las negociaciones están avanzando, aunque muy lentamente”, dijo el presidente francés Nicolás Sarkozy. Por su parte el primer ministro de la India, Manmohan Singh, señaló que el resultado muy bien puede ser menor a las expectativas que se tenían.

El presidente ruso, Dmitri Medvédev, explicó que la comunidad internacional simplemente subestimó el esfuerzo de alcanzar no sólo un acuerdo vinculante, sino incluso una simple declaración general.

Activistas reunidos en Copenhague no escondían su decepción. “El presidente Obama podría todavía salvar la cumbre si se comprometiera a reducir aún más sus emisiones de efecto invernadero”, dijo el director estadounidense de Greenpeace Phil Radford. “Obama cruzó el océano para decirle al mundo que no tiene nada que ofrecer”, lamentó.

EU/dpa/Reuters/Spiegel

Editor: Pablo Kummetz