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Libertad de prensa amenazada en aras de la seguridad

Mirjam Gehrke / JAG12 de febrero de 2014

Autoridades en todo el mundo continúan impidiendo la labor de los periodistas. También en las democracias tradicionales occidental. Reporteros sin Fronteras alerta de una “mala señal” hacia los países no democráticos.

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Imagen: picture-alliance/dpa

El soldado Bradley Mannig fue condenado en Estados Unidos a 35 años de prisión. El ex trabajador de los servicios secretos estadounidenses, Edward Snowden, está convencido de que en su país no tendría un juicio justo. El mensaje a posibles imitadores está claro: quien aporte información clave a periodistas sobre prácticas de gobiernos y autoridades, tendrá que estar dispuesto a cumplir severas penas. Esta es la conclusión a la que llegó la organización Reporteros sin Fronteras en su informe sobre la Libertad de Prensa 2014. “La persecución de las autoridades contra el periodismo de investigación y sus fuentes ha alcanzado en Estados Unidos una medida hasta ahora inusitada”, dice Christian Mihr, director de Reporteros sin Fronteras en Alemania: “Si las fuentes no se fían, estaríamos ante un amputación sustancial de la libertad de prensa y ante un gran retroceso en la democracia”, continúa.

Occidente pierde la influencia

A través de estas prácticas, se envía una “señal fatal a países como Turkmenistán, Siria o Turquía”, dice Mihr. “Si ni siquiera se respeta el gran valor de la libertad de prensa en las democracias tradicionales, ya no se puede hacer presión sobre estos países aludiendo a ese valor político”, advierte el director de la organización, apuntando al diario inglés The Guardian, en el contexto de las revelaciones de Edward Snowden. La redacción fue obligada el año pasado a borrar discos duros con documentos del informante. Aplicando la ley anti terrorismo, los investigadores interrogaron durante varias horas en el aeropuerto de Londres al compañero de Glenn Greenwald, periodista que desveló la información

Christian Mihr, de Reporteros sin Fronteras.
Christian Mihr, de Reporteros sin Fronteras.Imagen: ROG/Günther

Con el puesto numero 14, Alemania está en el segmento superior de la lista. También aquí se han dado casos en los que las autoridades intentaron hacer presión sobre periodistas, comenta la organización. Por ejemplo, material incautado por investigadores o periodistas vigilados durante años por las autoridades. Pero también amenazas por parte de neonazis, salafistas o criminales. “Alemania se diferencia de otros países por tener una Justicia fuerte e independiente”, destacó Christian Mihr.

El ranking de Reporteros sin Fronteras compara la situación de los medios en 180 países y regiones entre diciembre de 2012 y octubre de 2013. Como en otras ocasiones, en la cabeza de la lista están países europeos como Finlandia, Holanda, Noruega, Luxemburgo o Andorra, mientras los países peor situados son Somalía, Siria, Eritrea, Corea del Norte y Turkmenistán.

Turquía y Grecia, los malos alumnos

En las protestas en torno al parque Gezi en Estambul (Turquía), 153 periodistas terminaron heridos y 39 fueron apresados entre mayo y septiembre. Después de cerrar miles de página de Internet, el gobierno intensificó aún más el control y la nueva ley de Internet aprobada por el parlamento permite a los funcionarios de telecomunicaciones bloquear páginas web sin necesitar permiso judicial. También durante las protestas de las pasadas semanas en Estambul se produjeron duros enfrentamientos con la policía y 60 periodistas están en prisión actualmente en Turquía “como consecuencia de la mala aplicación de las leyes antiterrorismo”, aclara Christian Mihr: “Quien informa sobre el conflicto, se convierte en sospechoso de terrorismo”.

Reporter ohne Grenzen Protest vor der russischen Botschaft in Berlin 04.02.2014
Imagen: Getty Images

Dentro de la Unión Europea, Bulgaria ocupa el último puesto. “La situación es complicada sobre todo para periodistas independientes, en especial para periodistas de investigación”, dice el informe. Hungría, los Balcanes y Grecia son también zonas problemáticas. Grecia por ejemplo, descendió 50 puestos en la lista desde 2009. A ello contribuyó también el cierre de las cadenas nacionales, pero también los ataques a periodistas. “Aumentan las amenazas desde los círculos de extrema derecha contra periodistas que hablan sobre tema críticos como racismo y otros temas sociales relevantes”, dice Mihr.

Oriente Medio y Latinoamérica

En los países de la primavera árabe, según el informe parece que no ha habido progresos. “Debido a la rápida evolución de la región, puede ser que tuviésemos demasiadas esperanzas”, dice Mihr. “Pero los cambios abruptos de régimen sólo han ocasionado progresos puntuales”: Egipto continúa en el puesto 159, Túnez en el 133 y Siria en el 177.

En cuanto a Latinoamérica, de mención especial es el caso de Paraguay, donde tras la destitución del presidente en 2012 aumenta la presión hacia la censura. Similar es el caso de Brasil, donde las bandas criminales y su influencia dificultan la labor del periodismo. Un año antes del mundial de fútbol, durante las protestas del 2013, más de 100 periodistas fueron víctimas de violencia, en su mayor parte a manos de la policía. En otros países, el informe habla de la concentración de medios como reliquia de las dictaduras militares. Siguiendo el ejemplo de Argentina y Bolivia, Ecuador aprobó una ley para un reparto justo de frecuencias que, sin embargo, podría derivar en que las concesiones de dichas licencias estuviesen motivadas por intereses políticos.