México ante el desafío de los migrantes

Expertos vaticinan una emergencia humanitaria para México, sobre todo en ciudades fronterizas, de cara a las caravanas de migrantes que se encuentran en marcha en busca del sueño americano.

Ya son tres los grupos de migrantes que se dirigen hacia el norte con el anhelo de llegar a los Estados Unidos, y dependiendo de la suerte que corran le seguirán otros. "La migración desde el sur nunca ha cedido. Ha habido oleadas desde las guerras de Centroamérica hace décadas, pero se incrementó últimamente con la agudización de la pobreza y la violencia en Honduras, El Salvador y Guatemala", afirma el sociólogo Rodolfo Cruz, que dirige el Departamento de Estudios de Población del Colegio de la Frontera Norte (COLEF), en la ciudad fronteriza de Tijuana, México. 

El experto recuerda que las maras son una amenaza para la integridad física de la población, sobre todo en Honduras y El Salvador. "Los migrantes tienen que cuidarse cuando están en movimiento, no sóoo de las autoridades que tratan de detenerlos, sino también de estas bandas delictivas que los extorsionan, les roban y los matan. Estos migrantes no tienen otra alternativa que no sea buscar en otros países mejores oportunidades de vida", explica.

Los migrantes han logrado romper los obstáculos que les impiden el paso.

Caravana de San Pedro Sula

Los que decidieron sumarse a la caravana que partió el 13 de octubre de San Pedro Sula, Honduras, huyen de una tasa de homicidios que Naciones Unidas califica como epidemia. Acertaron en su decisión de huir en grupo para evitar ser víctimas de grupos criminales. Eso les ha permitido también romper los cordones de seguridad establecidos por las autoridades mexicanas en los estados del sur para detener a los indocumentados. "Nadie sabe a ciencia cierta cuántos retenes hay, porque no son fijos, son movibles y los integran diferentes cuerpos de seguridad mexicanos, pueden ser marinos, del Ejército, del Instituto Nacional de Migración. Son muchos en el primer tramo de lo que es el límite fronterizo", afirma Rodolfo Cruz. 

En Ciudad Hidalgo y Tecún Umán, del lado mexicano de los límites con Guatemala, la frontera es muy porosa, muy fácil de cruzar, según el sociólogo. "La población de esta zona la cruza a diario constantemente de un lado a otro, por el puente, por el río en balsas, sin que les pidan ningún papel, el problema para los migrantes centroamericanos es internarse en el territorio mexicano", dice.   

Política | 29.10.2018

La administración del saliente presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, reforzó esos controles después de que en 2014 más de 50.000 menores no acompañados llegaran a la frontera con Estados Unidos. Las imágenes de esos niños escandalizaron a la sociedad estadounidense. Obama urgió a México a controlar mejor su frontera sur. En ese año Washington lanzó junto con Honduras, Guatemala y El Salvador su plan "Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte de Centroamérica", con una dotación de 750 millones de dólares para mejorar la situación. Pero la migración no ha disminuído. Algunos apuntan a la corrrupción. En cuanto llegó a la Casa Blanca en 2017 Trump la redujo y ahora amenaza con recortarla aún más en castigo a los gobiernos de estos países por no controlar a su población. Trump también amenazó con cambiar las leyes que por nacimiento dan la ciudadanía a los migrantes, otra provocación del presidente republicano, pues para hacerlo tendría que cambiar la Constitución.

A Peña Nieto le quedan unas semanas en el cargo.

Transición política en México

En esta ocasión la multitud ha logrado pasar los obstáculos migratorios, sin embargo, para su suerte o desgracia, ha llegado a territorio mexicano en plena transición política. El presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, asumirá el cargo el próximo 1° de diciembre. "Estas semanas serán un sacrificio muy grande para los caminantes hondureños y seguramente López Obrador tendrá que ocuparse de una crisis humanitaria en cuanto asuma el cargo. Tal vez no pueda tomar medidas de política pública de largo alcance, pero por lo menos medidas coyunturales para enfrentar la situación", afirma por su parte Alfredo Salazar, activista de la organización Colombianos por la Paz, desde México, (ColPaz).

El activista explica que los migrantes indocumentados que son detenidos van a parar a las llamadas estaciones migratorias. La más grande, conocida como "Las Agujas", se encuentra en Izapalapa, en la Ciudad de México.  Tiene la mala fama de ser como una cárcel de máxima seguridad en donde los migrantes son detenidos hasta su deportación.

Programa "Estás en tu casa", rechazado por migrantes

El presidente saliente, Enrique Peña Nieto, ofreció a la caravana de migrantes la posibilidad de regularizar su situación migratoria, y de acceder a atención médica y empleo temporal, siempre y cuando permanezcan en los estados de Chiapas y Oaxaca y acudan al Instituto Nacional de Migración. "La mayoría no aceptó porque su objetivo final es llegar a Estados Unidos y porque saben que las condiciones en Chiapas y Oaxaca, entre las entidades más pobres del país, no son propicias para encontrar empleos", explica por su parte Rodolfo Cruz.

Efectivos de la Guardia Nacional, en California. Se trata de reservistas del Ejército, cuya labor se restringe únicamente a las tareas de vigilancia.

El experto destaca que la oferta es solo para los migrantes que lleven sus papeles en regla. Pero la gran mayoría no tiene identificación. Quienes la tengan tendrán que armarse de paciencia porque el proceso toma tiempo. La Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) puede ayudar a buscar empleos a aquellos que son aceptados por el gobierno mexicano.

¿Limbo legal en Estados Unidos?

Aunque los migrantes por ley tienen derecho a solicitar asilo en cuanto se presenten en un puesto fronterizo en la frontera entre México y Estados Unidos, la Administración Trump está decidida a detenerlos con su política de cero tolerancia. No solo con medidas de disuación, como la militarización de la frontera con el despliegue de más de 5.000 soldados, sino con el anuncio de que construirá ciudades de carpas, o tiendas de campaña, en donde detendrá a los centroamericanos mientras se resuelven sus solicitudes.

"Muchas de sus amenazas no se han materializado gracias a los contrapesos en los Estados Unidos, que impiden ciertas arbitrariedades. Sin embargo una de las barbaridades que cometió ha sido separar a los niños de sus padres. Todavía hay muchos niños que no han sido devueltos a sus familias, eso duele y contraviene los derechos más elementales de los niños", afirma por su parte Arturo Zárate Ruiz, representante del Colegio de la Frontera Norte en su sede de Matamoros, Tamaulipas, en el extremo oriente de la frontera bilateral.

Frontera en Tijuana, en donde quedan muchos aguardando la oportunidad para cruzar al otro lado.

Atacar los orígenes de la migración

López Obrador llamó a Estados Unidos, Canadá y los países de Centroamérica a unir esfuerzos a favor de una estrategia para reducir la migración destinando 30.000 millones de dólares a programas de inversión y creación de empleos. Zárate Ruiz duda que Estados Unidos contribuya. "La iniciativa Mérida, por ejemplo, (lanzada por George W. Bush en 2008) quedó bastante corta. Dudo que Trump se muestre dispuesto a invertir en México y en Centroamérica. Si a alguien le conviene políticamente la caravana es a Trump porque no hay tema que mejor le venga en vísperas de una elección que la migración, para mostrarse duro y mantener a su electorado".

Aunque la caravana no ha decidido aún qué ruta tomará hacia el norte, Rodolfo Cruz cree que si llega a Tijuana le podría suceder lo que a los haitianos que llegaron ahí hace unos años provenientes de Brasil, país que fue un imán durante los Juegos Olímpicos y el Mundial de Fútbol. "La Administración Obama dio un permiso especial a los haitianos por el terremoto de 2010, permitiéndoles  solicitar asilo. Pero cuando llegaron de golpe unas 4.000 personas cancelaron ese permiso y fueron rechazados. Los que entraban y pedían asilo, eran deportados a Haití".

Muchos se quedaron en Tijuana. "Ahora tenemos colonias de haitianos viviendo aquí”. La ciudad, en la costa del Pacífico, se ha convertido en hogar de miles de migrantes que llegan con la esperanza de cruzar al otro lado en busca del sueño americano.

Deutsche Welle es la emisora internacional de Alemania y produce periodismo independiente en 30 idiomas. Síganos en Facebook | Twitter | YouTube |

¿Por qué huir de Honduras?

Periferia de Tegucigalpa

Según datos oficiales, el año pasado se registraron 588 asesinatos en la capital hondureña. Es decir, que la tasa de homicidios cayó a 85,09 asesinatos por cada 100.000 habitantes. En un año Tegucigalpa pasó del cuarto puesto al 36 de las ciudades más peligrosas del mundo.

¿Por qué huir de Honduras?

Patrullaje

Una camioneta de la policía patrulla las calles de la colonia 28 de marzo, "La 28", es uno de los diez barrios más peligrosos de Tegucigalpa. El crimen se ha reducido en esta zona gracias a la iniciativa de "Policía Comunitaria", que consiste en realizar actividades recreativas con los vecinos en lugar de hacer uso de la fuerza.

¿Por qué huir de Honduras?

"Casas locas"

Varios agentes acceden a una "casa loca", nombre con que se conoce a las viviendas que las Maras utilizan para torturar y ejecutar a sus víctimas.

¿Por qué huir de Honduras?

Lucha contra la corrupción policial

Otra de las claves de la disminución de la violencia fue la depuración de la Policía. Se separó del cuerpo policial a 4.500 agentes sospechosos de estar involucrados con el crimen organizado.

¿Por qué huir de Honduras?

Persecución a la extorsión

Las maras han transformado sus actividades criminales: del asalto y el secuestro al narcomenudeo y la extorsión. La Policía ha centrado esfuerzos en perseguir este último delito, que considera origen de otras formas de violencia. Algunas ONG, sin embargo, denuncian detenciones arbitrarias.

¿Por qué huir de Honduras?

"Mara o muerte"

José, exmiembro de la Mara 18, borró de su cuerpo el tatuaje de la pandilla, pero no las secuelas por haber asesinado a ocho personas. Tras el asesinato de su hermano, se metió a la pandilla como única solución para proteger a su familia. Ahora quieren matarlo los familiares de sus víctimas, bandas rivales y su expandilla, castigo que aplican a aquellos que abandonan a “la familia”.

¿Por qué huir de Honduras?

Refugio de expandilleros

Unos 80 expandilleros se esconden en el Proyecto Victoria, una de las pocas iniciativas de reinserción de ex mareros. Esta iniciativa se ubica en medio de la montaña con el objetivo de evitar que sean localizados por sus "exhermanos".

¿Por qué huir de Honduras?

Mareros desde niños

Jesús entró a la Mara 18 cuando tenía tan sólo diez años. Todo empezó como un juego con tareas de vigilancia menores hasta que empuñó un arma. “No tengo miedo a la muerte... Si pensara que voy a morir, nunca estaría tranquilo”, asegura sobre la amenaza de salir de la pandilla.

¿Por qué huir de Honduras?

Víctimas escondidas

A su hijo de 12 años lo violaron y golpearon durante dos años. Era la cruel forma en que la Mara de su barrio reclutaba a las personas. Cuando su madre denunció lo acontecido, la Mara los amenazó de muerte, motivo que los obligó a abandonar su hogar. Ahora la familia vive escondida en un hostal y sin poder abandonar la habitación desde hace seis meses.

¿Por qué huir de Honduras?

Cuatro disparos

La agente Medrano se incorporó a la Policía con 20 años. En ocho años ha recibido cuatro disparos de bala. En una ocasión, tuvo que esconderse en un contenedor para salvar su vida. Aun así, no teme a las pandillas.

¿Por qué huir de Honduras?

Los barberos de la Mara

Estos dos jóvenes abrieron su propia peluquería y al poco tiempo fueron obligados por la Mara de su barrio a ser sus barberos. Uno de ellos vivió una balacera con la policía mientras que le cortaba el cabello a un pandillero. Ahora su abuela los acompaña a todas partes como protección. “Si estoy yo, una anciana, no los van a matar”, dice.

¿Por qué huir de Honduras?

Huir o morir

Los jóvenes rezan antes de emprender su viaje a Estados Unidos. Tuvieron que cerrar su peluquería por temor a los pandilleros. Debido a las amenazas, no pueden salir de su casa ni trabajar en otro lugar. “Quiero trabajar tranquilo, tener libertad y desde allí ayudar a mi familia”, aseguró uno de ellos sobre el motivo de su emigración.

¿Por qué huir de Honduras?

Las mujeres, con mayor riesgo

Esta mujer llora al recordar las siete ocasiones en que ha tratado de llegar a EE. UU. En una de ellas la deportaron en la misma frontera estadounidense. Trata de huir de los maltratos de su exmarido y de la pandilla a la que este pertenece. En su último viaje se llevó a sus tres hijos pequeños, pero fueron detenidos por las autoridades mexicanas por una alerta migratoria de su propio exmarido.

Síganos