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Obama, en la antesala de la Casa Blanca

Emilia Rojas28 de agosto de 2008

Por primera vez en la historia de Estados Unidos, un candidato negro disputará la presidencia. Barack Obama fue oficialmente nominado por su partido demócrata en la convención que celebra en Denver.

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Obama y Biden, la dupla demócrata.Imagen: AP

Hace 45 años, Martin Luther King estremecía las conciencias con su histórico discurso contra la segregación racial, grabando en la memoria colectiva sus palabras: “I have a dream”. Hoy, Estados Unidos cuenta oficialmente con un candidato mulato a la presidencia. Y también él invoca el cambio, aunque ya no sea su cometido la igualdad de los afro-americanos, sino que intente involucrar en su sueño a toda la nación.

Por lo pronto, Barack Obama fue nominado como candidato demócrata por aclamación. La idea provino nada menos que de Hillary Clinton, su acérrima rival en las primarias, quien, llegado el momento de votar por el estado de Nueva York, propuso interrumpir el procedimiento y ungir de una vez al candidato. La respuesta de los delegados fue un entusiasta “¡yes, we can!”.

No sólo espectáculo

Democratic National Convention in Denver mit Bill Clinton für Barack Obama
Bill Clinton en la convención demócrata de Denver.Imagen: AP

Los golpes de efecto y las intensas emociones son parte tradicional de las convenciones partidarias estadounidenses. No en vano se destaca siempre su carácter de espectáculo. Pero en esta oportunidad esos componentes emocionales no son sólo parte del show, sino una necesidad política de restañar heridas dentro del partido demócrata y cerrar filas para lograr el objetivo final, que en ningún caso puede darse por alcanzado.

La cohesión demócrata resultará clave en lo que resta de campaña electoral. De ahí que adquieran especial relevancia declaraciones como la del ex presidente Bill Clinton, quien desestimó las críticas contra Obama por su falta de experiencia en materia de política exterior. En Denver, recordó que lo mismo se le había reprochado a él antes de ser elegido y puntualizó: “Eso no funcionó en 1992, porque estábamos del lado correcto de la historia. Y tampoco funciona en el 2008, porque Barack Obama está del lado correcto de la historia”.

El candidato de los alemanes

En la esfera política alemana, por lo menos, el tema de la experiencia de Obama no parece inquietar mayormente a los políticos. Por ejemplo, el encargado de las relaciones germano-estadounidenses en el ministerio de Relaciones Exteriores de Berlín, Carsten Voigt, comentó al respecto: “En McCain tenemos a alguien que posee largos años de experiencia en política exterior, que ha estado a menudo en Alemania y que conoce a fondo el tema de la OTAN. Eso es, de seguro, algo que habla a su favor. En Obama tenemos a alguien que busca el diálogo, que sopesa, sobre todo en momentos de crisis y que es reacio a los medios militares, aunque naturalmente tampoco tema utilizarlos, pero que se resistiría más que McCain. Esto es algo que corresponde más a la cultura política de Alemania, aunque naturalmente es un asunto específicamente estadounidense. Allí también se mantendrán las diferencias. Pero eso explica también por qué tanta gente lo aprecia y lo apoya en Alemania”.

Ese apoyo se expresa con claridad meridiana en las encuestas. La más reciente, realizada por la empresa Forsa por encargo del canal de N-TV y el grupo “Welt”, indica que el 74% de los alemanes votaría por Obama y sólo el 11% por McCain. Pero en Estados Unidos, las encuestas hablan un lenguaje diferente: un sondeo de Gallup, realizado el domingo, atribuye un 45% de respaldo al candidato demócrata y un 44% al republicano.