Opinión: Ucrania elige empezar de nuevo con un cómico

Volodimir Zelenski tuvo una segunda vuelta sencilla frente a Poroshenko. Los electores eligieron comenzar de cero. Si bien tiene sus riesgos, esta votación es una fuerte señal democrática, opina Bernd Johann.

En el escenario, este cómico tiene un desafío sencillo. Como encantador y provocador, consigue atrapar a los espectadores. Su promesa más importante para el público es entregar una buena conversación y, en esa línea, el éxito está asegurado y la promesa se cumple rápidamente. Cuando la gente ríe y lo pasa bien, el showman gana su apuesta. En su serie de TV, Volodimir Zelenski interpretaba el rol de presidente de Ucrania. Ahora será presidente de verdad.

Política | 20.04.2019

El actor derrotó con comodidad al presidente en ejercicio, petro Poroshenko. No le dio ninguna posibilidad en una lucha electoral marcada por la polarización y la personalización. Zelenski intentó evitar siempre un debate público con su contrincante y sus propuestas políticas no pasaron de presentaciones escuetas y vagas. Pero en el escenario y en las redes sociales, Zelenski fue siempre amo y señor, y las usó para mostrarse siempre listo para romper con el "sistema Poroshenko".

Bernd Johann, periodista de DW

Su éxito electoral muestra que un cambio es posible cuando gran parte de la ciudadanía está insatisfecha con el devenir político de un país. Tras cinco años con Poroshenko en el poder, Ucrania sigue siendo uno de los países más pobres de Europa. Las inversiones son escasas y la Justicia carece de independencia. La corrupción y el nepotismo siguen ahí, muy presentes. Al final incluso Poroshenko se vio afectado porque los escándalos de corrupción sacudieron también a su entorno más cercano.

Y además está aún la guerra en el este del país contra los separatistas controlados por Rusia. Acciones para una solución política no están a la vista, ni siquiera en el campo de la ayuda humanitaria. Tampoco para la gente que está en el frente o para los prisioneros políticos. Como comandante en jefe, Poroshenko se ocupó de reformar el Ejército, pero en términos políticos se convirtió en un nacionalista de línea dura que ha sido incapaz de abrir las puertas a un arreglo político en los temas de Crimea y el Donbás.

Los ucranianos quieren caras nuevas

Con todos esos problemas deberá bregar ahora Zelenski, quien durante la campaña no ocultó que carece de experiencia política. Con su ingenio y encanto o los divertidos videos que subía a Youtube la estrella de televisión no podrá resolver los conflictos y es probable que tanto él como sus seguidores pronto se olviden de las risas, pues el prometido nuevo comienzo será complejo y conlleva el riesgo de fracasar.

Los ucranianos quieren caras nuevas en la política. Hasta el momento, Zelenski tiene solo un pequeño equipo. Y recién después de las parlamentarias, que están previstas para el mes de octubre, quedará claro quién realmente gobernará el país. También se sabrá con qué fuerzas políticas trabajará Zelenski. Ya sea por un lado o por el otro, los que votaron por el actor corren el riesgo de ser decepcionados.

Muchas preguntas para el nuevo presidente

Volodimir Zelenski tendrá que ser cuidadoso a la hora de elegir alianzas para no caer en la trampa de reproducir aún más el optimismo que generó su elección. Sobre él ya pesan las acusaciones de estar estrechamente vinculado con el oligarca Igor Kolomojskyj. Y también está la duda sobre cómo mantendrá Zelenski, el empresario del espectáculo, su participación en sus empresas una vez que asuma el mando. Los ucranianos esperan muchas respuestas de su futuro presidente. Ahora él debe hablar y demostrar con los hechos que hará lo mejor en su nuevo puesto.

También en Europa, Estados Unidos y Canadá quieren saber cómo seguirá el camino de reformas en Ucrania. Esto incluye el deseo de un traspaso ordenado del poder y la expectativa de que tanto ganadores como perdedores se atengan respetuosamente a los resultados. Tras las protestas de Maidán, los ucranianos han vuelto a iniciar su vida política, esta vez de una forma democrática. Eso ya es, por sí solo, razón suficiente para estar contentos.

(dz/eal)

Crimea, cuatro años tras la anexión

La ocupación de Crimea

Vladimir Putin como héroe en grafitis y banderas rusas en vez de ucranianas. Así cambió el aspecto de las calles de Crimea desde la primavera de 2014. En cuestión de días, soldados uniformados ocuparon, sin insginias nacionales, el edificio gubernamental, el Parlamento de Simferópol y más tarde los cuarteles del Ejército ucraniano en la República de Crimea, Ucrania.

Crimea, cuatro años tras la anexión

Referendo sobre la anexión a Rusia

A pesar de las protestas, el 16 de marzo tuvo lugar un referendo ilegal, según la Constitución ucraniana, para votar sobre la anexión de Crimea por parte Rusia. No se reconoció que la península se otorgó a Ucrania en 1954 por parte de la Unión Soviética. Entonces se acordó la adhesión de Crimea a la Federación Rusa.

Crimea, cuatro años tras la anexión

Tártaros de Crimea sin derechos

Quien rechace la anexión es perseguido. Es lo que le ha sucedido, sobre todo, a los tártaros de Crimea: su representante, el Congreso del Pueblo Tártaro de Crimea, fue tachado en 2016 de organización extremista. Siguen teniendo lugar allanamientos y detenciones. Ya en 1944, los tártaros de Crimea fueron deportados como "enemigos del pueblo" por los soviéticos a Crimea.

Crimea, cuatro años tras la anexión

Solo televisión rusa

En 2014 se desconectaron todos los canales de televisión ucranianos y, desde entonces, solo se puede ver la televisión rusa análoga. El canal independiente de los tártaros de Crimea, ATR, sigue emitiendo desde Kiev. También se prohibieron otros medios de comunicación.

Crimea, cuatro años tras la anexión

Sanciones tras la adhesión

Tanto Estados Unidos como la Unión Europea no reconocen la anexión de Crimea por parte de Rusia. Aplicaron sanciones y prohibieron a sus ciudadanos comprar inmuebles y empresas en Crimea. Tampoco se permite la importación de productos desde Crimea.

Crimea, cuatro años tras la anexión

Esperando a que Putin cumpla sus promesas

Quien votó a favor del referendo, espera que Putin cumpla sus promesas: la construcción de un puente que conecte a Crimea con Rusia, un gasoducto y centrales energéticas. Y que solucione los problemas sociales. Pero, la realidad es otra: los sueldos no son compatibles con la subida de los precios. Solo en redes sociales y medios independientes se informa sobre las protestas locales.

Crimea, cuatro años tras la anexión

Todo queda entre amigos

La construcción del puente desde Kertsch a la península rusa va a toda marcha. La construcción por valor de alrededor de 3,7 millones de euros está siendo supervisada por el ruso oligarca y amigo de Putin, Arkadi Rotenberg. Se han planeado cuatro carriles y dos vías de ferrocarriles. A finales de 2019, el puente deberá estar terminado.

Crimea, cuatro años tras la anexión

Redistribución a favor de los empresarios rusos

Los pequeños empresarios en Crimea sufren por la redistribución de propiedades en Crimea a favor de los empresarios rusos. Radio Liberty publicó que la cifra de pequeñas empresas se redujo de 15.000 en 2014 a 1.000 en 2016. También los propietarios de inmuebles en la costa tienen problemas, porque los juzgados pueden declarar sin validez los documentos firmados antes de la anexión.

Crimea, cuatro años tras la anexión

Turismo, de capa caída

Durante la temporada de baño, las playas de Crimea están accesibles al público. Sin embargo, la afluencia de turistas se ha reducido en un 30% en los últimos tres años. Las conexiones ferroviarias se interrumpieron, los vuelos son demasiado caros y por las sanciones de la UE, los cruceros ya no visitan la costa de Crimea.

Crimea, cuatro años tras la anexión

Los ganadores: los pensionisas con pasaporte ruso

Desde la anexión, solo los ciudadanos de Crimea con pasaporte ruso pueden comprar tarjetas SIM para celulares. Pero con pasaportes expedidos en Crimea no se puede obtener visa ni para la UE ni para EE.UU. Los que han salido ganando con la anexión son los pensionistas con pasaporte ruso. Su pensión se elevó al nivel ruso. Las mujeres reciben la jubilación con 55, en vez de 65. (rmr)

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