Pena capital: EEUU en la mira

Con críticas fue recibida en Europa la decisión del gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, quien declinó indultar a Stanley Tookie Williams. El ex - Terminator actuó por consideraciones políticas.

La decisión del gobernador de California, Arnold Schwarzenegger de negar el indulto a Williams cocechó duras críticas en Europa. En su natal Graz, al sur de Austria, la población reaccionó con estupor. El alcalde de la segunda ciudad más grande de la república alpina, Siegfried Nagl, dijo estar decepcionado. Políticos del partido de los Verdes pidieron retirarle a Schwarzenegger la distinción de ciudadano de honor y renombrar el principal estadio de fútbol que actualmente lleva su nombre pues el ex -actor de Hollywood es indigno de tener ese honor.

Tanto verdes como socialdemócratas anunciaron medidas de protesta por la decisión de ejecutar a Williams. Schwarzenegger era considerado un héroe en su Austria natal, pero las sucesivas ejecuciones realizadas en California han bajado su popularidad.

Nacionalidad austriaca

Las consideraciones de Schwarzenegger fueron políticas.

Mientras los Verdes austríacos piden que se le retire a Schwarzenegger la nacionalidad austriaca, los Verdes alemanes califican su actuación de cobarde. "Como en pocas ocasiones, el caso Williams ejemplifica lo absurdo de un castigo brutal e inhumano", afirmó la presidenta del partido, Claudia Roth. "La decisión de Schwarzenegger fue cobarde", señaló el diputado verde, Volker Beck. También el líder del grupo parlamentario, Fritz Kuhn, se pronunció críticamente señalando que durante su largo cautiverio Williams se convirtió en ejemplo de una exitosa resocialización al distanciarse de todo uso de violencia y convertirse, con sus numerosos libros en ejemplo para millones de jóvenes.

Pese a las protestas internacionales, una inyección letal acabó con la vida de uno de los presos más emblemáticos de Estados Unidos, que fue propuesto en varias ocasiones al Premio Nobel de la Paz. El caso vuelve a colocar en la mira a Estados Unidos como nación que no comparte los mismos valores que Europa, situándose al lado de países que violan el principio universal de derecho a la vida. "El Estado no tiene el derecho a quitar la vida a un ser humano pues con ello cuestiona el mismo derecho a la vida", dijo Beck.

Traficantes de drogas en China, sentenciados a muerte.

Decisión electoral

Los medios alemanes y europeos seguían desde hace días el caso de uno de los reos más famosos de Estados Unidos con la esperanza de que, una vez agotadas todas las instancias jurídicas, tal vez por su origen austríaco el gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, mostrara clemencia. Muy probablemente Terminator acabó inclinándose por consideraciones políticas más que por las éticas o religiosas. En California la mayoría de la población está a favor de la aplicación de la pena capital. Si el gobernador hubiera mostrado clemencia eso habría significado una ruptura con el electorado republicano, de por sí minoría en dicho Estado y con ello puesto en peligro su posible reelección. Es la tercera ocasión que Schwarzenegger declina una petición de clemencia de condenados a muerte.

"La balanza que define la ejecución o el perdón acaba inclinándose por cuestiones políticas", dijo a DW-WORLD Hans Georg Koch, investigador del Instituto Max Planck sobre Derecho Penal e Internacional. "Es tradicionalmente la prueba de fuego en los puestos de elección popular en Estados Unidos, de manera tal que el perdón se produce por lo general cuando un político ya no puede ser reelecto".

Ejecuciones en todo el mundo

Ejecuciones en Irán.

En Alemania la pena de muerte fue abolida tras el colapso del Tercer Reich. Aún así, cuando esta brutal práctica ha sido abolida en la mayoría de los países occidentales, cada año, según estimaciones oficiales son ejecutadas 4.000 personas en todo el mundo. La cifra inoficial es mucho mayor. La mayoría de las ejecuciones se producen en China, en donde se castiga con la máxima pena el asesinato, pero también la corrupción e incluso delitos 'políticos'.

Midiendo el número de ejecuciones por la densidad de población, el Estado que encabeza las estadísticas es Singapur, cuya justicia es igualmente dura contra nacionales y extranjeros. En la mayoría de los casos se trata de delitos de drogas. Otros países en la lista son Irán, Arabia Saudita y Vietnam.

Después de que el ministro de Justicia de Japón, Seiken Sugiura, declarara en octubre pasado su intención de abolir la pena capital en dicho país, Estados Unidos sería el único país industrializado en aplicarla.

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