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PNUD: la inseguridad frena el desarrollo de América Latina

12 de noviembre de 2013

Cinco de cada diez latinoamericanos considera que la situación ha empeorado en cuanto al aumento de la criminalidad. El narcotráfico es solo un componente de dinámicas más diversas, dice el organismo.

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Imagen: Julio Cesar Aguilar/AFP/Getty Images

La inseguridad ciudadana frena el desarrollo de América Latina y combatirla requiere, ante todo, una estrategia como "política de Estado" más allá de gobiernos puntuales, que prevea medidas para combatir la impunidad y la corrupción a la par que promueva una mayor equidad, afirmó el PNUD.

"Pese a las mejoras sociales, la región sigue siendo la más desigual y la más insegura del mundo", alerta el Programa de Desarrollo de la ONU (PNUD) en su nuevo Informe de Desarrollo Humano (IDH) sobre la región, publicado en Nueva York y que será desglosado mañana miércoles en Washington por altos responsables de Naciones Unidas, el Banco Mundial y organismos regionales.

El estudio "Seguridad Ciudadana con rostro humano: diagnóstico y propuestas para América Latina", subraya que la inseguridad está afectando no sólo a los ciudadanos de forma individual -cinco de cada 10 latinoamericanos perciben que la seguridad en su país se ha deteriorado, destaca el informe- sino también a la cohesión social y las instituciones democráticas.

Uno de cada tres latinoamericanos señaló haber sido víctima de un delito con violencia en el año 2012, revela el reporte.

"Si bien algunas amenazas—como la delincuencia organizada, y especialmente el narcotráfico— suelen ser utilizadas para explicar la inseguridad, las dinámicas regionales, nacionales y locales son mucho más diversas”, explica el coordinador del IDH, Rafael Fernandez de Castro. “Incluso, muchas se originan y se manifiestan en el ámbito local.”

Pérdidas millonarias

La inseguridad tiene además un costo en el "potencial económico" de la región: según cálculos del organismo, sin el exceso de muertes por homicidios, el producto interno bruto de la región habría sido superior en un 0,5 por ciento en 2009. Lo que equivale, de acuerdo con el PNUD, a una ganancia potencial de más de 24.000 millones de dólares tan sólo en ese año.

Honduras es el país de la región que sufre los más altos costos por el delito y la violencia: 1.669 millones de dólares en 2010, o un 10,54% de su PIB, según el PNUD. Le siguen Paraguay (8,7% del PIB o 1.742 millones de dólares), Chile (3,32% - 7.215 millones), Uruguay (3% - 1.165 millones) y Costa Rica (2,52% - 915 millones).

"Las capacidades de los Estados latinoamericanos no han estado a la altura del desafío de la seguridad: la corrupción y la impunidad, así como la falta de proporcionalidad en las sanciones, han mermado su efectividad y legitimidad", sostiene el informe.

La recomendación número uno del PNUD para la región es por ello "alinear los esfuerzos nacionales" para reducir el delito y la violencia.

Eso requiere, destaca, un "Acuerdo Nacional por la Seguridad Ciudadana como política de Estado" entre gobiernos, partidos y sociedad civil. De este modo, se logra que "la seguridad no se vea politizada y se transforme en una política de Estado", dijo al respecto el subsecretario general de la ONU y director del PNUD para América Latina y el Caribe, Heraldo Muñoz.

Posibles soluciones

"No hay una solución mágica (...) pero este grave problema sí tiene remedio y requiere visión y voluntad política de largo plazo", subrayó Muñoz.

Unas estrategias que por otra parte deben alejarse de las políticas de mano dura que, según el PNUD, "no funcionan". De hecho, señala el informe, "la fuerte represión policial y penal a menudo ha coincidido con altos índices de criminalidad".

El PNUD recomienda también generar políticas públicas orientadas a proteger a las personas más afectadas por la violencia y el delito, así como prevenir la delincuencia y la violencia impulsando un crecimiento "incluyente, equitativo y con calidad".

Se debe además "disminuir la impunidad" mediante el fortalecimiento de las instituciones de seguridad y justicia "con apego a los derechos humanos", así como potenciar la "participación activa de la sociedad" en la construcción de la seguridad ciudadana e incrementar las "oportunidades reales de desarrollo humano" para los jóvenes, en vista de que cinco países de la región (El Salvador, Colombia, Venezuela, Guatemala y Brasil) tienen las "tasas de homicidio juvenil más altas del mundo".

Finalmente, el PNUD insta a "atender y prevenir de modo integral" la violencia de género, a salvaguardar "activamente" los derechos de las víctimas, a regular y reducir los "disparadores del delito" como son el alcohol, las drogas o las armas y, también, fortalecer los mecanismos de coordinación y evaluación de la cooperación internacional.

La seguridad ciudadana "es un tema crucial (...) porque sin paz no puede haber desarrollo, y sin desarrollo no puede haber una paz duradera", subrayó la administradora del PNUD, Helen Clark, al presentar el informe.

Para su elaboración el PNUD se concentró en 18 países de la región: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.

EL(dpa, PNUD)