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Quita de deuda: el dilema de los acreedores

27 de febrero de 2012

El Bundestag aprobó el nuevo paquete de ayuda para Grecia, en el que se prevé una renuncia de los acreedores privados del 53,3% . ¿Bastará la quita y qué consecuencias tendrá para los acreedores? DW habló con un experto.

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La renuncia es voluntaria, pero los bancos y fondos de inversión admiten que prácticamente no tienen opción.Imagen: picture-alliance/DeFodi

El Bundestag (Parlamento alemán) aprobó por amplia mayoría el segundo paquete de ayuda para Grecia, por 130.000 millones de euros. Además se dio el visto bueno a otros 24.400 millones de euros, que aún no han fluido del primer paquete de ayuda, de 110.000 millones.

El nuevo paquete de asistencia va unido a la condición de que los acreedores privados de Grecia renuncien al 53,3% del valor de los bonos griegos que mantienen en sus portafolios.

La renuncia es voluntaria, pero los bancos y fondos de inversión admiten que prácticamente no tienen opción, ya que de lo contrario los Gobiernos de la eurozona han amenazado veladamente con dejar caer a Grecia en una bancarrota desordenada, lo que sería el peor de los males.

Consecuencias imprevisibles

Efectivamente, en caso de que el paquete y la renuncia a la deuda no se llevaran a cabo, Grecia caería en un default descontrolado, con consecuencias imprevisibles para todos los actores.

A la quita de deuda se agregará además el cambio del 46,7% restante por bonos a más largo plazo y a un interés más bajo (comienzan con un 2 por ciento y se van elevando, primero a un tres por ciento y más tarde, después de 2020, a un 4,3 por ciento).

Pero, ¿qué significa el corte de deuda para los acreedores privados? Los grandes bancos comerciales han depreciado en sus balances ya gran parte el valor de los bonos griegos y podrán consolidarlos si todo resulta como está planeado. Un problema mayor representa la renuncia para los propios bancos griegos.

Bildschalte mit Pablo Kummetz # 27.02.2012 # Wirtschaft (Economia actual)

“Las consecuencias de la quita voluntaria supone masivas pérdidas para los bancos griegos. Parte del paquete de ayuda de 130.000 millones de euros deberá ser destinado por el Estado griego a apoyar a sus propios bancos”, dijo a DW el Prof. Dr. Reinhard H. Schmidt, catedrático de Economía Bancaria y Financiera de la Universidad Goethe de Fráncfort del Meno.

Schmidt estima que unos 30.000 millones de euros pasarán directamente a manos de las instituciones bancarias griegas, que de otra forma no podrían sobrevivir la quita.

“Nadie tiene por qué estar de acuerdo”

Poco claro está todavía que puede suceder con otro tipo de inversionistas, por ejemplo fondos de pensiones y pequeños inversionistas privados. “En principio, nadie tiene por qué manifestarse de acuerdo con la renuncia voluntaria al cobro de la deuda griega”, dice Schmidt. En efecto, una renuncia al cobro de más de la mitad del valor de los bonos griegos supondría para los fondos de pensiones un duro golpe.

No obstante, agrega, “en la ley aprobada por el Parlamento griego en relación con la renuncia de acreedores se ha establecido también que se puede obligar a los renitentes”. En esos casos, la quita sería unilateral y puede traer como consecuencia acciones ante la Justicia.

La cuestión pendiente es si después de dos paquetes de ayuda y una renuncia de deuda de los acreedores privados mitad, Grecia puede considerarse efectivamente salvada.

Para el Prof. Schmidt no existe una garantía: “Todo depende ahora de si, después de los radicales recortes en los gastos del Estado y la reforma del mercado laboral, la economía griega logra recuperarse y volver a crecer”. La partida griega está por lo tanto todavía lejos de estar decidida.

Autor: Pablo Kummetz

Editor: José Ospina Valencia