Reconstrucción de Notre Dame: ¿un templo medieval del siglo XXI?

Un mes después del incendio de Notre Dame en París la polémica sobre la reconstrucción de la catedral está servida. Félix Steiner apela al coraje.

Pese a que el presidente francés supo aplacar la presión del plazo para la reconstrucción de Notre Dame desde el día después del incendio, las perspectivas hacen temer lo peor. Con mucho esfuerzo, en el mejor de los casos bastarían cinco años para reconstruir una réplica de la iglesia destruida. Sin embargo, no sería nada nuevo.

Tampoco el nombramiento de un general retirado como supervisor de la obra presagia a que la reconstrucción de esta famosa catedral sita en el corazón de París termine con éxito. El personal militar rara vez ha destacado por sus cualidades creativas y artísticas. Según parece, pase lo que pase, Macron confía en que Notre Dame volverá a brillar con todo su esplendor durante los Juegos Olímpicos de la capital francesa, en verano de 2024.

Un testimonio de cada época

Pero… ¿realmente se desea una mera reconstrucción? Después de todo, se trata de una iglesia central en cuanto al patrimonio cultural de Francia ¿O quizás sería mejor proyectar un desarrollo más contemporáneo del edificio incluyendo elementos modernos? Muchos, incluso la mayoría, reaccionarían instintivamente con sobresalto ante esta idea.  Sin embargo, también deberían recordar que casi todas las grandes catedrales de Europa están construidas en base a una mezcla de estilos diferentes. Debido a que los periodos de construcción durante la Edad Media se extendían durante siglos, los avances técnicos, las modas y los gustos también iban cambiando. Cualquier escolar reconoce el cambio de las ventas románicas a las góticas en estas magnas obras y sabría distinguir qué partes del edificio son más recientes. ¿A quién le sorprenden los altares renacentistas y barrocos dentro de las catedrales góticas?

Felix Steiner, de DW.

Antes del devastador incendio, Notre Dame tampoco era una construcción medieval original. Casi todas las esculturas de las mundialmente conocidas torres tuvieron que ser reconstruidas en el siglo XIX, después de haber sido devastadas por la Revolución Francesa. Como no había planos ni documentación, se diseñaron libremente. Incluso la llamativa torreta del tejado que se derrumbó ese 15 de abril era una construcción de entonces obra del arquitecto Viollet-Le Duc. De medieval, tenía más bien poco. Si se pretende reconstruir el "original”, se reconstruirá según la construcción del siglo XIX. En caso de que se construya un monumento de otra época, podría calificarse como un museo.

Aunque el flujo interminable de turistas en esta y otras iglesias genere exactamente esta sensación, eso es precisamente lo que debería evitar esta catedral situada en el corazón de Europa. Principalmente, las catedrales son lugares de culto y oración, una expresión de la fe. Si esta fuese una obra de museo, también las catedrales podrían serlo. Pero si es algo vivo, también deberían aparecer elementos modernos como forma de expresión, tal y como se ha hecho durante siglos.

¿Cómo se convierte una iglesia en contemporánea?

El hecho de que el Estado francés sea propietario de Notre Dame tampoco facilita las cosas en este contexto. En una Europa cada vez más laica, ni siquiera la propia Iglesia tiene experiencia suficiente en la construcción de templos modernos que marquen estilo. ¿Qué necesita realmente una iglesia para ser calificada como moderna?

Por lo tanto, es necesario encontrar un equilibrio entre la conservación de los intereses del monumento y la necesidad de tener una obra símbolo de una Iglesia viva en Francia. Según ya se supo hace semanas, la reconstrucción rápida de Notre Dame no fracasará por falta de dinero. Sin embargo, se deberían tomar  el tiempo suficiente para planear exactamente qué quieren construir, aún a costa de que Notre Dame siga todavía construcción durante los Juegos Olímpicos de 2024. ¿No es ese el sello distintivo de todas las catedrales del medioevo?

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Las catedrales de York y Notre Dame, unidas por el fuego

Catedrales hermanas

La catedral de York podría ser hermana de la de Notre Dame. Son parecidas y tienen casi la misma edad. Además, a ambas les une un destino parecido: mientras que parte de Notre Dame ardió este 15 de abril, la de York se vio en llamas cuatro veces. Por última vez en 1984.

Las catedrales de York y Notre Dame, unidas por el fuego

Un rayo en el corazón de la catedral

El 9 de julio de 1984, un rayo cayó sobre la catedral de York y desencadenó un incendio, que pudo ser sofocado varias horas después. El fuego destruyó toda la cubierta de la parte sur del transepto. También la famosa vidriera de las rosas fue víctima de las llamas. El calor destruyó 7.000 mosaicos de cristales de colores.

Las catedrales de York y Notre Dame, unidas por el fuego

Eterna reconstrucción

En la actualidad, numerosos operarios continúan con la reconstrucción de la York Minster. Esto se debe también al tamaño del edificio. La catedral e iglesia metropolitana de San Pedro en York, su nombre oficial, es la mayor iglesia medieval de Gran Bretaña.

Las catedrales de York y Notre Dame, unidas por el fuego

La historia plasmada en piedra

Para la reconstrucción de la catedral de Notre Dame podría ser interesante el hecho de que la York Minster fue construida con los mismos materiales. La rehabilitación del templo en el noreste de Inglaterra podría servir de modelo para las labores de reconstrucción de la famosa catedral de París.

Las catedrales de York y Notre Dame, unidas por el fuego

Ardua labor

Cada figura se talla laboriosamente a mano. El material es piedra arenisca. En todas las grandes catedrales, la reconstrucción es una batalla eterna contra la destrucción. Por eso, se buscan especialistas, buenos canteros.

Las catedrales de York y Notre Dame, unidas por el fuego

Huellas en las herramientas

Las herramientas de los canteros tampoco han variado en los últimos siglos. Todavía se sigue tallando en piedra con cincel y mazo, lo que deja huellas en las herramientas.

Las catedrales de York y Notre Dame, unidas por el fuego

Más detalles

Cuanto más fino sea el contorno, más pequeñas son las herramientas usadas. Para que la nueva escultura, como la de la imagen, obtenga una cabellera tan detallada, el escultor requiere muchas horas de trabajo.

Las catedrales de York y Notre Dame, unidas por el fuego

Esperando a ser colocadas

Estas piezas de un capitel ya están listas para ser colocadas. Solo hay que ajustarlas en el lugar adecuado. Con el paso del tiempo, la piedra se oscurecerá por la polución.

Las catedrales de York y Notre Dame, unidas por el fuego

Con andamios

Entretanto, la cubierta del transepto se reconstruyó y los arcos vuelven a lucir en todo su esplendor. La fachada sur de la catedral de York sigue, sin embargo, tapada por los andamios, incluso treinta años después del terrible incendio.

Las catedrales de York y Notre Dame, unidas por el fuego

Bocetos para la reconstrucción

El jefe de los canteros, John David, trabaja en el boceto de una ventana. Tomando en cuenta antiguas fotos y documentos, él y su equipo reconstruyen la forma original de los arcos.

Las catedrales de York y Notre Dame, unidas por el fuego

Como nueva, con casi 550 años

En la catedral de York se trabajó 250 años, hasta que se inauguró en 1472. A pesar de que en el templo hubo cuatro incendios, el edificio tiene una imagen reluciente visto de frente. Para la catedral de Notre Dame también cabe la esperanza de que algún día se vea de nuevo impecable.

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