Superviviente de atentado de la NSU: "No callaré"

Arif Sagdic sobrevivió al atentado con bomba perpetrado en 2004 por el grupo de extrema derecha NSU en la calle Keupstraße de Colonia. Sagdic relata que lo que vivió tras el suceso fue peor que el propio ataque.

El miedo no tiene la última palabra. "Cuando hablo sobre ello, aún siento las vibraciones de la explosión y vuelvo a revivir el momento”, dice Arif Sagdic, bajando ligeramente el rostro y disculpándose por su nerviosismo. Pero, a pesar de ello, tiene el coraje de relatar el ataque del grupo de extrema derecha NSU al que sobrevivió en la calle Keupstraße de Colonia. Sagdic cuenta lo vivido ante el público reunido en torno al evento "Iniciativa Keupstraße en todas partes”. "Cuando oí la explosión, me tiré al suelo”, recuerda Sagdic, de origen turco y dueño de una tienda de productos para el hogar en la Keupstraße. "El cristal del escaparate de nuestra tienda estaba fracturado, igual que el de la peluquería de enfrente, como si se hubiera producido un sismo. Había personas en el suelo manchadas con su propia sangre. Aunque apenas podía oír nada con el oído izquierdo, escuché a gente gritando".

Política | 11.07.2018

Muchas cuestiones abiertas

Los atentados con bombas que tuvieron lugar en la Keupstraße en 2004 y en la Probsteigasse de Colonia en 2001 dejaron más de 20 heridos. El balance de la trayectoria del grupo terrorista de extrema derecha NSU deja también 10 asesinatos y 15 asaltos con robo. El proceso contra sus miembros tuvo lugar en Múnich y concluyó en el verano de 2018. La principal acusada, Beate Zschäpe, fue condenada a cadena perpetua, pero muchas cuestiones siguen aún abiertas. Por ejemplo, los apoyos que tuvo el trío principal de miembros del grupo NSU. O cómo es posible que, durante años, las autoridades no contemplaran la posibilidad de que los hechos tenían un trasfondo de violencia de extrema derecha. Los investigadores llegaron incluso a sospechar que algunas víctimas y sus allegados formaban parte de redes criminales. "Es como si no pudiéramos ser víctimas”, llegó a decir en 2012 Semiya Simsek, hija del florista Enver Simsek, asesinado por la NSU. 

"La actitud de los investigadores, peor que el propio ataque"

Arif Sagdic también habla de presiones y falsas sospechas tras el ataque con bomba de la Keupstraße: "Por supuesto que el atentado fue horrible, pero entonces pensamos que las heridas sanaban y nos sentíamos contentos por el hecho de que nadie había muerto. Para mí lo peor fue la actitud de los investigadores”. Sagdic continúa diciendo que se sintió intimidado durante los interrogatorios de la Policía: "Yo les dije que pensaba que tras el ataque estaban neonazis. En ese momento, el oficial se puso un dedo sobre los labios, como si no quisiera escuchar ni una palabra más sobre el asunto”. Después Sagdic cuenta que, durante cinco meses, fue seguido en su camino desde casa hasta el trabajo. "El miedo se convirtió en mi compañía permanente. Incluso a mi mujer no pude contárselo hasta cinco meses después”.

Arif Sagdic, superviviente del atentado con bomba en la calle Keupstraße de Colonia en 2004.

Kutlu Yurtseven, actor, músico y cofundador de la "Iniciativa Keupstraße por todas partes” dice también que, tras el ataque con bomba en la Probsteigasse, las víctimas fueron las primeras sospechosas. En aquel atentado, explotó una bomba en el quiosco de una familia iraní, cuya hija, que entonces contaba con 19 años, resultó gravemente herida. "En seguida, el padre de la muchacha estuvo en la mira de la investigación. También se mencionó a su hermano. Se hablaba de deudas de juego, chantaje y demás”, recuerda Yurtseven. El actor y músico relata que él conocía bien a la familia, ya que compró productos de alimentación en su quiosco durante años. Además, la oficina de su sello musical se encontraba justo al lado de la tienda. Tras el ataque, la familia iraní se mudó rápidamente. Muchos años después se supo que el grupo NSU estaba detrás de aquel atentado.

Con coraje contra el racismo 

El espíritu de la célula terrorista continúa vivo incluso después del final del largo proceso judicial. Kutlu Yurtseven recuerda que la abogada de origen turco Seda Basay Yildiz, que representó durante el proceso a una de las familias víctimas de los ataques, ha recibido recientemente cartas amenazantes firmadas por "NSU 2.0".  A principios de esta semana, la abogada contó a DW en una entrevista que una de esas misivas dice:  "Lo que les has hecho a nuestros colegas policías tendrá consecuencias para ti”, lo que supone un claro indicio de una presunta confabulación de las autoridades. El "silencio de la inmensa mayoría de la sociedad” hacia estas amenazas es "peligroso”, advierte Kutlu Yurtseven, así como el "silencio sobre la criminalización de las víctimas”.

"Yo no voy a callar”, dice Arif Sagdic. "Es algo que he aprendido en Alemania: si uno calla, nada cambia". Aunque hablar sobre el atentado y sus consecuencias es doloroso. El público formula una pregunta sobre su familia y las lágrimas asoman en sus ojos: "Mi hijo tenía entonces tres años. Me da pena no haber podido atenderlo entonces como me hubiera gustado”. Sagdic abandona la sala unos minutos. Después vuelve y dice con voz firme: "Mi hijo Orhan mide hoy 1.90, me toma por los hombros y me dice: ‘Todo está bien, yo estoy bien.' Ahora puedo hablar abiertamente con él sobre lo que sucedió”. Orhan tiene casi 18 años y acompaña a su padre a eventos donde Sagdic habla sobre el terror del grupo NSU y advierte de las consecuencias del racismo y la xenofobia. Porque el miedo no tiene la última palabra. 

(ms/eal)

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La escena de los crímenes de la NSU

Enver Şimşek, 09.09.2000, Núremberg

Enver Şimşek, de 38 años, fue la primera víctima del terrorismo neonazi de la célula NSU en Alemania. Fue hallado en junto a una ruta con varias balas en la cabeza y murió dos días después. Regina Schmeken comenzó a fotografiar los lugares de los crímenes de la NSU y los visitó varias veces en 2016. Sus fotografías se exhiben en la Rathausgalerie de Múnich, desde el 17.07.2018 hasta el 29.10.2018.

La escena de los crímenes de la NSU

Süleyman Taşköprü, 27.06.2001, Hamburgo

El vendedor de verduras y frutas turco Süleyman Taşköprü, de 31 años, yacía tirado en un charco de sangre cuando su padre lo encontró. Murió poco después. La fotógrafa Regina Schmeken dice que muchas veces es como si en ese lugar el suelo la arrastrara hacia abajo. Después de 14 años del crimen, las baldosas siguen siendo las mismas.

La escena de los crímenes de la NSU

Mehmet Turgut, 25.02.2004, Rostock

Aquí murió Mehmet Turgut, de 25 años. Trabajaba como ayudante en un puesto de comida, cuando los asesinos de la célula terrorista de extrema derecha NSU le dispararon un tiro en la cabeza. En su exposición, Regina Schmeken quiere hacer un homenaje a la memoria de las víctimas enfrentándose a los lugares donde fallecieron y donde ya no quedan huellas de esos crímenes.

La escena de los crímenes de la NSU

Ataques con bombas de clavos, 09.06.2004, Colonia

En la calle Keupstraße de Colonia, la explosión a control remoto de una bomba con clavos hirió a 22 personas, a cuatro de ellas gravemente. El atentado terrorista neonazi de la NSU conmocionó al barrio de Mülheim, conocido por sus negocios turcos y kurdos. La Policía creyó durante mucho tiempo que el ataque era producto de la rivalidad de bandas familiares turcas.

La escena de los crímenes de la NSU

Theodoros Boulgarides, 15.06.2005, Múnich

La séptima víctima del terrorismo de extrema derecha de la NSU fue Theodoros Boulgarides, un griego que fue ejecutado de tres disparos en la cabeza. En sus imágenes, Regina Schmeken incorporó escenas de la vida cotidiana. Con eso quiso dejar en claro que los asesinatos perpetrados por los neonazis pueden suceder en cualquier lugar.

La escena de los crímenes de la NSU

Halit Yozgat, 06.04.2006, Kassel

En esta casa, Halit Yozgat, de 21 años, nacido en Kassel, tenía un cibercafé, hasta que un día de junio de 2006, los criminales de extrema derecha acabaron con su vida ejecutándolo a tiros. Como todas las víctimas de la célula terrorista neonazi NSU, fue hallado desangrado en el suelo. Murió en los brazos de su padre.

La escena de los crímenes de la NSU

Michèle Kiesewetter, 25.04.2007, Heilbronn

La mujer policía Michéle Kiesewetter, de 22 años, fue asesinada de un tiro en la cabeza dentro de su automóvil de servicio en la Theresienwiese, un descampado de la ciudad de Múnich. Fue la décima y última víctima de los asesinatos perpetrados por los terroristas de la NSU. La exposición de las fotografías de Regina Schmeke quiere dejar en claro que esos crímenes no serán olvidados.

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