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Congo: primera prioridad

17 de julio de 2003

La fiscalía de la Corte Penal Internacional se dispone a entrar en acción: su primera investigación abordará las masacres y violaciones de derechos humanos cometidas en la República Democrática del Congo.

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El argentino Luis Moreno Ocampo, fiscal en jefe de la CPI.Imagen: AP

El fiscal en jefe de la Corte Penal Internacional (CPI), el argentino Luis Moreno Ocampo, anunció hoy que la institución comenzará por concentrar su trabajo en el caso congoleño, por su carácter de urgencia. "Allí todavía podríamos lograr algo para poner fin a los asesinatos", declaró Moreno, explicando que se investigará sobre todo lo que ocurre en la provincia de Ituri, en el noreste del país. Desde julio del año pasado han muerto allí más de 3000 civiles, víctimas de la violencia tribal.

Requisitos cumplidos

La CPI ha recibido ya seis denuncias sobre masacres, ejecuciones sumarias, torturas y violaciones perpetradas en la República Democrática del Congo, respaldadas con informes de organizaciones no gubernamentales y de la ONU, además de testimonios y fotografías. El caso de Ituri encuadra en todo sentido con los objetivos que se ha impuesto este tribunal internacional: actuar contra el genocidio, los crímenes de guerra y los crímenes de lesa humanidad.

Pero su labor no se limitará a juzgar a los autores directos de tales delitos. La fiscalía investigará igualmente las vías de financiamiento de los grupos que han cometido las atrocidades denunciadas, y la eventual implicación de empresas de Africa, Europa o del Medio Oriente. "Las empresas que financian a esas bandas a cambio de oro son cómplices y pueden ser perseguidas", afirmó Moreno Ocampo.

Alemania bate récord

La CPI, de todos modos, sólo puede ocuparse de hechos ocurridos a partir del 1 de julio del 2000, fecha en que entró en vigor su estatuto. Su tuición se restringe, además, a los países que hayan firmado dicho documento, sometiéndose a su jurisdicción. Por este motivo, la fiscalía no está en condiciones de ocuparse de las denuncias efectuadas contra soldados de las tropas de ocupación en Irak: ni Bagdad ni Washington han reconocido el tribunal internacional. De hecho, la Casa Blanca se ha convertido en su principal detractor e intenta por todos los medios lograr la inmunidad de sus ciudadanos, por temor a ser blanco de procesos de motivación política. No obstante, la población parece depositar bastantes esperanzas en esa instancia judicial supranacional. Del total de 499 denuncias recibidas, 70 provienen precisamente de Estados Unidos.

Sólo las superan en número las demandas procedentes de Alemania (93). Un portavoz de la CPI señaló que las denuncias germanas se refieren única y exclusivamente a hechos ocurridos en Alemania. Según explicó, "a todas luces se nos malinterpretó como una especie de supertribunal, como una instancia que puede echar por tierra veredictos emitidos por las cortes nacionales". Y esa no es la intención de este tribunal, creado justamente para combatir la impunidad allí donde los jueces locales no pueden impartir justicia eficazmente.