Guatemala: El largo camino hacia la transparencia

A tres años de las protestas masivas en Guatemala que llevaron a la destitución del Presidente Otto Pérez Molina, la lucha contra la corrupción sigue; pero el sistema contraataca.

Fue clave para lograr la destitución del Presidente Otto Pérez Molina y su gabinete en 2015 por un caso de corrupción. Pero, a tres años de las masivas manifestaciones en Guatemala, el movimiento ciudadano "Justicia Ya” está pasando por un momento difícil. "Mucha gente está cansada, vemos que avanzamos dos pasos, pero retrocedemos seis”, dice Gabriel Wer, uno de los fundadores de "Renuncia Ya”, un grupo que tras la destitución del Presidente Pérez Molina cambió su nombre a "Justicia Ya”.

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"Es un movimiento que nació para destituir poder; ahora está aprendiendo a construir poder de una forma distinta”, explica Wer. Y construir poder no ha sido nada fácil en los últimos años, porque son muchos los retos que tienen grupos como "Justicia Ya”. Por un lado, el apoyo masivo en las manifestaciones del 2015 no se ha podido transformar en poder político en el Congreso de la República. Por otro lado, los actores tradicionales defienden a toda costa el viejo sistema político e impiden que se hagan reformas estructurales.

Uno de los ejemplos más claros es el propio Presidente Jimmy Morales, quien en octubre de 2015 fue elegido como un outsider de la política tradicional bajo el lema "ni corrupto ni ladón”, apoyando la lucha contra la corrupción que había librado el Ministerio Público (MP) junto con la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG). Aún así, cuando la justicia tocó su puerta, investigando a su hermano y su hijo por un caso de posible corrupción y al mismo Presidente por el delito de financiamiento electoral ilícito de su partido, la relación de Morales con la CICIG y el MP dejó de ser tan amigable. En agosto pasado, Morales declaró persona non grata a Iván Velásquez, el comisionado de la CICIG . El intento del Presidente de sacarlo del país sólo fue impedido por una resolución de la Corte de Constitucionalidad.

"La gente muy inocentemente creía que, al no ser político, Morales no iba a tener los mismos vicios de los políticos tradicionales de carrera, pero estaba rodeado de los mismos políticos que él decía no representar”, explica Manfredo Marroquín, director de Acción Ciudadana, el capítulo guatemalteco de la ONG Transparencia Internacional. "Fue un gran engaño, porque las posiciones que hoy defiende responden a un temor propio de ser investigado por el financiamiento de su campaña.”

La pancarta hace alusión al partido Frente de Convergencia Nacional.

Durante los últimos años, el MP y la CICIG abrieron casos de corrupción contra numerosos políticos o empresarios de alto perfil que antes se consideraban personas intocables. Ahora el sistema contraataca: "Hay una reacción de estos grupos porque sienten que están perdiendo los privilegios de impunidad que han gozado históricamente”, indica Marroquín. Además de las campañas de desprestigio contra la Fiscal General Thelma Aldana y el comisionado de la CICIG Velásquez, el rollback político llegó a su climax con lo que se conoce como "pacto de corruptos”. En septiembre del año pasado, varias bancadas del Congreso intentaron aprobar un paquete de reformas al código penal con el fin de reducir las penas o eliminar algunos de los delitos de corrupción, algo que fue impedido por la reacción de la ciudadanía indignada.

Ahora, Guatemala ha llegado a otro punto importante en la lucha contra la corrupción. En estos días, al Presidente Jimmy Morales le toca nombrar al nuevo fiscal general, un cargo clave para combatir la impunidad y la corrupción en el país. La actual fiscal Thelma Aldana no busca un segundo mandato, así que dependerá de su sucesor cómo se desarrolle la relación con la CICIG y por lo tanto la lucha contra la corrupción. "Soy optimista porque creo que va a ser muy difícil para el Gobierno elegir a un fiscal cómodo para ellos”, dice Manfredo Marroqín. Si el Gobierno lo hiciera, puede que los ciudadanos se salgan nuevamente a las calles.

Jimmy Morales, en el ojo del huracán

“Ni corrupto ni ladrón”

Con una campaña donde se presenta como “Ni corrupto ni ladrón”, el cómico televisivo Jimmy Morales empieza a subir en las encuestas de cara a las presidenciales de 2015. El hecho de venir de fuera del mundo político, muy cuestionado por sucesivos escándalos de corrupción, le jugó a favor. Morales ganó a Sandra Torres en segunda vuelta, donde obtuvo el 65,48 por ciento de los votos.

Jimmy Morales, en el ojo del huracán

Primeras denuncias

En noviembre de 2016, el Tribunal Supremo Electoral denunció que el derechista Frente de Convergencia Nacional – Nación recibió financiamiento electoral ilegal por un monto cercano al millón de dólares. Como Morales lideraba la tienda política, se le sindicó como responsable. Se dio plazo al partido hasta el 31 de agosto de 2017 para pagar una multa de 60 mil dólares.

Jimmy Morales, en el ojo del huracán

Crisis internacional

El 26 de agosto de 2017, Morales acusa al comisionado de la CICIG, Iván Velásquez, de presionar a diputados para que aprueben reformas constitucionales. Por ello, declaró “non grato” al jefe de la comisión que investiga la corrupción en el país. Muchos vieron en este acto una movida política que buscaba blindar al mismo Morales. La Corte de Constitucionalidad suspendió la orden de Morales.

Jimmy Morales, en el ojo del huracán

Presidente sin partido

El Tribunal Supremo Electoral decide suspender al partido de Jimmy Morales porque no pagó la multa de 60 mil dólares que se le había impuesto. El Frente de Convergencia Nacional – Nación está impedido de realizar toda clase de actividades.

Jimmy Morales, en el ojo del huracán

El caso pasa al Congreso

Tres solicitudes de antejuicio contra Morales llegaron a manos de la Justicia. Una de ellas era de la CICIG y del Ministerio Público, que acusan al mandatario de financiamiento electoral ilícito durante la campaña de 2015. La Corte Suprema de Justicia dio trámite a la medida, pasando el caso al Congreso, que debía tomar una decisión al respecto.

Jimmy Morales, en el ojo del huracán

Recomendación clara: quitar la inmunidad

Una comisión pesquisidora formada por cinco diputados conoció los documentos que se presentaron en contra de Morales. También escuchó a su defensa, aunque el mandatario decidió no asistir a la citación que le hicieron los parlamentarios. Tras analizar los antecedentes, la comisión recomendó quitar la inmunidad del jefe de Estado, aunque no halló datos que lo incriminaran directamente.

Jimmy Morales, en el ojo del huracán

Un Parlamento para Morales

El Parlamento votó por mantener la inmunidad del mandatario, lo que lo libera de ser sometido a juicio por la justicia civil. Sin embargo, su imagen quedó fuertemente dañada, especialmente por su choque con la CICIG. A nivel internacional, Guatemala también perdió en términos de imagen. Morales queda debilitado tras todo el proceso.

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