La "lista de enemigos" de la extrema derecha alemana

Los extremistas habrían guardado unos 25.000 nombres y direcciones de “enemigos” políticos. ¿Debe informar la Policía a los afectados? DW consultó a un experto.

Durante redadas en entornos de extrema derecha, la Policía alemana ha hallado listas con nombres y direcciones de unos 25.000 oponentes políticos. Según se desprende de la respuesta del Ministerio de Justicia a una solicitud parlamentaria del partido La Izquierda, apenas tres de los afectados fueron informados.

Las críticas a este proceder crecen. Martina Renner, vicepresidenta de La Izquierda, acusa al Gobierno federal de ignorar el peligro terrorista de derecha. No hay otra forma de aclarar por qué sobran dedos de una mano para contar a los ciudadanos informados por la Oficina Federal de Investigación Criminal, criticó Renner.

En conversación con DW, el jurista y politólogo Thilo Weichert, miembro de la directiva de la Asociación Alemana de Protección de Datos, esclarece qué derechos tienen los afectados y cómo deben responder realmente las autoridades de seguridad.

Deutsche Welle: Sr. Weichert, ¿qué derecho tienen posibles afectados a saber si aparecen en alguna de las listas halladas?

Thilo Weichert, miembro de la directiva de la Asociación Alemana de Protección de Datos.

Thilo Weichert: No existe un derecho a que la Policía me informe voluntariamente cuando mi nombre aparece en relación con investigaciones o redadas, registros y similares. Las investigaciones tienen lugar, primero, en secreto. Pero si las investigaciones sugieren que alguien puede estar en peligro, entonces sí es función de la Policía informar a esa persona.

Hasta este momento, no está claro si aquí tuvo lugar una comprobación, o si esta fue negativa. Pero temo, como la Sra. Renner, que esa comprobación, en torno a si las personas estaban o no en peligro, no tuvo lugar.

¿No es la existencia misma de tales listas suficiente señal de peligro?

El hecho de que las listas incluyan a 25.000 personas indica más bien que no implicaban peligro para ellas, al menos no para todas. Recolectar informaciones sobre oponentes políticos es algo bastante usual, algo que hacen también agrupaciones de izquierda sobre radicales de derecha. Eso no significa que esas personas estén en peligro. Pero si existen otras señales, anotaciones que indican la posibilidad de ataques u otras actividades, entonces la Policía tiene que actuar e informar a las personas.

¿Con qué recursos jurídicos cuentan los afectados para reclamar información?

Reclamar información no es problema. De acuerdo con las normativas de protección de datos, toda persona tiene derecho a solicitar información sobre sí misma que aparezca en archivos de investigación criminal o incluso en archivos de la Oficina de Protección de la Constitución. Si esto, además, se puede especificar, como en el caso de las ahora aparecidas listas de enemigos, es muy difícil que las autoridades de seguridad puedan negarse a ofrecer información.

Temas

¿Cuán fuerte debe ser la amenaza para que los afectados obtengan protección de la Policía?

Para obtener protección policial tiene que haber una amenaza concreta contra la persona. La Policía tiene cierta libertad para valorar si existe un peligro concreto. Pero si existe un riesgo concreto, tiene que actuar para minimizarlo tanto como sea posible. Lo mínimo sería informar a la persona. Pero se puede ir, por supuesto, mucho más lejos: organizar una mudanza, vigilar la residencia o proteger a los niños, algo que puede ser necesario en algunos casos aislados.

¿Están los activistas comprometidos contra el extremismo de derecha expuestos a especial peligro?

La Asociación Alemana de Periodistas (DJV) ha pedido informar a todos los representantes de medios incluidos en las listas. ¿Están los periodistas que reportan sobre la extrema derecha o los activistas que se comprometen en acciones contra el extremismo de derecha, desde el punto de vista legal, ya expuestos a especial peligro?

Si se informa o no, no depende del grupo al que pertenezca la persona, sino del posible peligro concreto. Pero, desde mi punto de vista, la Policía debería tratar aquí también abiertamente y con transparencia incluso los peligros más pequeños. Justo en este momento, en que se están ampliando las facultades de la Policía al costo incluso de algunos derechos fundamentales, la información a los afectados debería servir para minimizar riesgos, sin que se afecte para ello ningún derecho fundamental.

Entrevista: Jeannette Cwienk (RML/CP)

Deutsche Welle es la emisora internacional de Alemania y produce periodismo independiente en 30 idiomas. Síganos en Facebook | Twitter | YouTube |

La escena de los crímenes de la NSU

Enver Şimşek, 09.09.2000, Núremberg

Enver Şimşek, de 38 años, fue la primera víctima del terrorismo neonazi de la célula NSU en Alemania. Fue hallado en junto a una ruta con varias balas en la cabeza y murió dos días después. Regina Schmeken comenzó a fotografiar los lugares de los crímenes de la NSU y los visitó varias veces en 2016. Sus fotografías se exhiben en la Rathausgalerie de Múnich, desde el 17.07.2018 hasta el 29.10.2018.

La escena de los crímenes de la NSU

Süleyman Taşköprü, 27.06.2001, Hamburgo

El vendedor de verduras y frutas turco Süleyman Taşköprü, de 31 años, yacía tirado en un charco de sangre cuando su padre lo encontró. Murió poco después. La fotógrafa Regina Schmeken dice que muchas veces es como si en ese lugar el suelo la arrastrara hacia abajo. Después de 14 años del crimen, las baldosas siguen siendo las mismas.

La escena de los crímenes de la NSU

Mehmet Turgut, 25.02.2004, Rostock

Aquí murió Mehmet Turgut, de 25 años. Trabajaba como ayudante en un puesto de comida, cuando los asesinos de la célula terrorista de extrema derecha NSU le dispararon un tiro en la cabeza. En su exposición, Regina Schmeken quiere hacer un homenaje a la memoria de las víctimas enfrentándose a los lugares donde fallecieron y donde ya no quedan huellas de esos crímenes.

La escena de los crímenes de la NSU

Ataques con bombas de clavos, 09.06.2004, Colonia

En la calle Keupstraße de Colonia, la explosión a control remoto de una bomba con clavos hirió a 22 personas, a cuatro de ellas gravemente. El atentado terrorista neonazi de la NSU conmocionó al barrio de Mülheim, conocido por sus negocios turcos y kurdos. La Policía creyó durante mucho tiempo que el ataque era producto de la rivalidad de bandas familiares turcas.

La escena de los crímenes de la NSU

Theodoros Boulgarides, 15.06.2005, Múnich

La séptima víctima del terrorismo de extrema derecha de la NSU fue Theodoros Boulgarides, un griego que fue ejecutado de tres disparos en la cabeza. En sus imágenes, Regina Schmeken incorporó escenas de la vida cotidiana. Con eso quiso dejar en claro que los asesinatos perpetrados por los neonazis pueden suceder en cualquier lugar.

La escena de los crímenes de la NSU

Halit Yozgat, 06.04.2006, Kassel

En esta casa, Halit Yozgat, de 21 años, nacido en Kassel, tenía un cibercafé, hasta que un día de junio de 2006, los criminales de extrema derecha acabaron con su vida ejecutándolo a tiros. Como todas las víctimas de la célula terrorista neonazi NSU, fue hallado desangrado en el suelo. Murió en los brazos de su padre.

La escena de los crímenes de la NSU

Michèle Kiesewetter, 25.04.2007, Heilbronn

La mujer policía Michéle Kiesewetter, de 22 años, fue asesinada de un tiro en la cabeza dentro de su automóvil de servicio en la Theresienwiese, un descampado de la ciudad de Múnich. Fue la décima y última víctima de los asesinatos perpetrados por los terroristas de la NSU. La exposición de las fotografías de Regina Schmeke quiere dejar en claro que esos crímenes no serán olvidados.

Síganos