Las mujeres impulsan el cambio en Irán

Hace cuarenta años, el ayatolá Jomeini fundó la República Islámica de Irán. Poco entusiasmo queda del de aquellos tiempos. Ni siquiera entre las extenuadas fuerzas reformistas. Excepto por las mujeres.

Sadegh Zibakalam no espera mucho del 40º aniversario de la Revolución Islámica. "Los políticos volverán a hablar de exportar la revolución, de la destrucción de Israel y de la guerra contra Estados Unidos; pero lo que casi nunca aparece en sus discursos son los verdaderos objetivos de la revolución de hace 40 años", explica el politólogo de Teherán a DW. "La revolución nos prometió democracia, Estado de derecho y libertad de prensa".

Como joven estudiante, Zibakalam apoyó la revolución. Estuvo dos años en prisión durante el régimen del Shah, pero también ha sufrido la actual represión: en 2018 fue condenado en primera instancia a 18 meses de prisión. El motivo: en una entrevista con DW mostró simpatía por los manifestantes iraníes que desde diciembre de 2017 hasta enero de 2018 protagonizaron las mayores protestas contra el gobierno en una década. A lo sumo, el 30 por ciento de los ciudadanos de Irán todavía cree en la república islámica, explica.

Las cosas eran diferentes hace 40 años: en ese momento, el 98 por ciento de los iraníes había aceptado, mediante un referéndum, la futura reforma del Estado y la declaración de una república islámica. Aunque la cifra sea "seguramente errónea", los diplomáticos alemanes informaron en ese momento que no había ninguna duda sobre el abrumador apoyo a Jomeini como líder de la revolución y del país. Desde entonces, aunque ha habido tímidos períodos aperturistas, el "sistema" ('nezam' en persa), basado en clérigos conservadores y guardias revolucionarios, se ha ido afianzando.

Mohammed Khatami ganó las presidenciales de 1997 con una agenda reformista, luego abandonada, que incluía libertades culturales y derechos para las mujeres y las minorías.

¿No hay esperanza de cambio?

El historiador británico-iraní Michael Axworthy escribe que el país, tras las elecciones de 2009 y la derrota del movimiento verde, se parecía cada vez más a una dictadura militar. Una versión más estricta y efectiva de la que había sido derribada por la revolución en 1979. ¿No hay esperanza para el cambio entonces? Podría venir de las mujeres iraníes. "Una parte importante de estas protestas (de 2009 contra la reelección fraudulenta del candidato conservador Mahmud Ahmadinejad) provino de las mujeres, como lo ha hecho durante los últimos 150 años", explica la activista Mansoureh Shojaee a DW. Se refería a la larga historia del movimiento de mujeres en Irán, que comenzó incluso antes de la revolución constitucional de 1906.

La Revolución Islámica no quitó el derecho al voto de las mujeres, pero las situó en desventaja tanto política como socialmente. En la familia, por ejemplo, están supeditadas al marido, que decide si puede trabajar e, incluso, si pueden viajar fuera del país o de la propia ciudad. Ese es un lado de la historia. El otro lado es el éxito educativo sin paralelo de las mujeres en Irán: representan un mayor número entre los graduados universitarios y están fuertemente presentes en los empleos del sector público en comparación con otros países islámicos.

Las mujeres representan un número desproporcionado entre los graduados universitarios en Irán y están fuertemente representadas en el sector público en comparación con otros países islámicos.

"El cambio social hacia una más urbana y altamente educada sociedad en la que las mujeres desempeñan un papel mucho más asertivo es de enorme importancia y está destinado a cambiar la política en Irán a medio y largo plazo", explica el experto en Irán Axworthy.

Movimiento de mujeres y cambio social.

Según Mansoureh Shojaee, "sobre todo en los últimos 10 años, las mujeres han aprovechado cada oportunidad para hacer sus reivindicaciones, incluso en prisión". Ella explica que gracias a "la abogada de derechos humanos Nasrin Sotoudeh, que hizo una huelga de hambre en la cárcel" las presas ya no tienen que vestir el chador, el velo de cuerpo entero iraní, cuando antes hasta delante del tribunal tenían que llevarlo. Pero no se trata solo del velo. "El movimiento de mujeres en Irán está tratando de renovarse, de abordar los derechos civiles y hacer una conexión con las demandas generales de la sociedad para implicar a un público mayor en el cambio", explica a DW.

Temas

La elección del reformista Hassan Rouhani en 2013 no ha traído hasta ahora cambios a los ojos de las mujeres o los liberales en Irán. Y tampoco ha paliado la escasez económica. "Si un sistema político no encuentra la manera de reformarse y aceptar las demandas de sus ciudadanos, tarde o temprano conducirá a una crisis grave, a una revolución o a un colapso", explica a DW Abbas Abdi, uno de los que irrumpió en la embajada estadounidense en 1979. Convertido ahora en crítico del régimen, ve paralelismos entre la situación de entonces y la actual. "Si hubiéramos sabido entonces que nuestros deseos no se cumplirían ni en 40 años, no habríamos apoyado la revolución".

(lgc/jov)

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Historia de la Revolución Islámica (02.2018)

Regreso a Teherán

El 1º de febrero de 1979, el Ayatolá Jomeini volvió de su exilio parisino hacia Teherán y fue recibido con júbilo por la gente. Durante años, criticó al sha de Persia y a su élite política debido, según el Ayatolá, a la represión de personas que pensaban diferente, por la fuerte “occidentalización” de Irán y por su estilo de vida lujoso y decadente.

Historia de la Revolución Islámica (02.2018)

Esperando al líder religioso

Cerca de cuatro millones de iraníes celebraron la llegada de Jomeini en las calles de Teherán. Las manifestaciones masivas en contra del sha de Persia ya llevaban cerca de un año. Desde agosto de 1978, las huelgas generales de la oposición paralizaban la economía del país.

Historia de la Revolución Islámica (02.2018)

El sha abandona Persia

Ya el 16 de enero de 1979, el sha Reza Pahlevi había abandonado Irán. Poco antes, en la conferencia de Guadalupe, había perdido el apoyo de los gobiernos occidentales, que estaban a favor de un diálogo con Jomeini. El presidente estadounidense Jimmy Carter le ofreció al sha permanecer en EE. UU., lo que este aceptó.

Historia de la Revolución Islámica (02.2018)

El fracaso del primer ministro

El sha había nombrado a Schapur Bachtiar, uno de los líderes del opositor Frente Nacional (FN), como primer ministro interino para tranquilizar a sus rivales, pero sin éxito. Bachtiar fue excluido de su partido porque aceptó el cargo. Los otros miembros del FN ya habían acordado trabajar solo con Jomeini.

Historia de la Revolución Islámica (02.2018)

Discurso en el cementerio

Jomeini dijo a su llegada a Teherán que no reconocía el gobierno de Bachtiar. Desde el aeropuerto viajó al cementerio central de la capital iraní, donde pronunció un discurso ante cientos de miles de personas. Le quitó legitimidad a la monarquía y al Parlamento, y anunció que tomaría el Gobierno de Irán en sus manos.

Historia de la Revolución Islámica (02.2018)

Disturbios en todo el país

En Teherán y otras ciudades de Irán se produjeron violentos enfrentamientos entre los revolucionarios y los adeptos al sha de Persia. Los disturbios eran graves y el Ejército declaró un toque de queda, pero casi ningún iraní hizo caso.

Historia de la Revolución Islámica (02.2018)

Primer ministro de la transición

El 5 de febrero de 1979, Jomeini nombró a Mehdi Bazargan, del Frente Nacional, como primer ministro de la transición. Parecía que el clero iba a cooperar con la oposición, de corte liberal. Sin embargo, pronto se produjeron conflictos entre ambas partes y Bazargan renunció el 5 de noviembre de 1979 como respuesta a la toma de rehenes en la embajada de EE. UU. en Teherán, tolerada por Jomeini.

Historia de la Revolución Islámica (02.2018)

El pueblo iraní festeja

Luego del nombramiento de Barzagan, miles de personas salieron a la calle para apoyar al gobierno de transición. El Ejército anunció que no se inmiscuiría en la lucha por el poder, con lo cual Schapur Bachtiar perdió todo el respaldo. Tuvo que huír de su casa, perseguido por adeptos de Jomeini que estaban armados. En abril de 1979 se exilió en Francia.

Historia de la Revolución Islámica (02.2018)

Saludo militar

Una unidad de élite de la Fuerza Aérea iraní saluda al ayatolá Jomeini. La Fuerza Aérea iraní tuvo un rol central en la victoria de la revolución porque dio acceso a los ciudadanos a sus depósitos de armas. El 9 de febrero se produjo un último levantamiento de la Guardia Imperial, que atacó una base del Ejército.

Historia de la Revolución Islámica (02.2018)

Derrocamiento de la monarquía

Las luchas armadas entre la Guardia Imperial y la población iraní aumentaron y el 11 de febrero de 1979 el caos reinaba en todo Irán. Los revolucionarios ocuparon el Parlamento, el Senado, el canal estatal de televisión y otros organismos estatales. Poco después se dio a conocer que la monarquía había sido derrocada. En Irán se festeja el 11 de febrero como el “Día de la Revolución Islámica”.

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