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Macron pide perdón a harkis, 60 años tras guerra de Argelia

20 de septiembre de 2021

El presidente Emmanuel Macron pidió perdón en nombre de Francia a los harkis, efectivos musulmanes que combatieron junto al Ejército francés en la guerra de Argelia, y anunció la promulgación de una ley de "reparación".

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Macron honró a los excombatientes harkis que se apoyaron a Francia en la guerra de Argelia.
Macron honró a los excombatientes harkis que se apoyaron a Francia en la guerra de Argelia.Imagen: Gonzalo Fuentes/Reuters/AP/picture alliance

El presidente francés, Emmanuel Macron, dio un paso más este lunes (20.09.2021) en el reconocimiento de la responsabilidad de Francia en el conflicto con Argelia, del que se cumplen 60 años en 2022, y pidió perdón a los harkis, los argelinos que les ayudaron en la guerra.

"Quiero mostrar nuestro reconocimiento a los combatientes. No los olvidaremos. Pido perdón, no olvidaremos", dijo Macron en una recepción en el Elíseo, sede de la presidencia gala, con unos 300 descendientes de los argelinos que se posicionaron junto a Francia. El jefe del Estado anunció además que el Gobierno va a presentar un proyecto de ley de aquí a finales de año para "inscribir sobre mármol el reconocimiento y la reparación hacia los harkis".

Estos antiguos combatientes, unos 200.000 hombres, fueron reclutados como auxiliares por el Ejército francés durante el conflicto que enfrentó a los nacionalistas argelinos con Francia entre 1954 y 1962, pero al final del mismo fueron abandonados por París y víctimas de represalias en Argelia. Muchos de los que fueron enviados a Francia, sobre todo mujeres y niños, fueron internados en campos en condiciones indignas, lo que ha dejado además secuelas para muchos de ellos.

A cinco días del Día de Homenaje a los Harkis, celebrado desde 2003, Macron fue un paso más allá del expresidente François Hollande, que en 2016 reconoció la responsabilidad de los gobiernos franceses en el abandono de este colectivo. "Francia reconoce la multitud de historias y destinos de esta guerra. Estas historias son paralelas y a veces irreconciliables, pero tenemos que asumirlas todas para poder avanzar y vivir juntos", dijo Macron.

Durante años, aseguró, generaciones de franceses asumieron el "decreto de silencio y olvido" sobre la cuestión para "poder seguir viviendo juntos". El discurso del presidente francés fue aplaudido en ocasiones pero también interrumpido por una mujer que había sido internada de pequeña en estos campos de concentración y que gritó que las disculpas no son suficientes. "Yo no crecí en la escuela de la República, sino en la de los campos", dijo entre lágrimas la mujer, que denunció haber crecido en la humillación.

Reparaciones y revisión del pasado colonial francés

Las asociaciones de descendientes de harkis (unas 400.000 personas) reclaman una mejora de las indemnizaciones. En 2018, el Gobierno concedió una nueva asignación de 40 millones de euros en cuatro años para las pensiones de excombatientes y los hijos de estos, muchos de los cuales viven en condiciones precarias. Estos colectivos reclaman que la ley sirva para salir de la compasión e ir hacia una verdadera política de reparación y justicia. 

Los harkis tuvieron una integración difícil en su nuevo país, asimilados a inmigrantes y rechazados por estos. En el año 2000, el entonces presidente argelino Abdelaziz Buteflika, fallecido hace unos días, los calificó de "colaboracionistas" y, aunque criticaba sus condiciones de vida en Francia, descartó su retorno a Argelia afirmando que "no era su país".

En su afán de curar heridas sobre el pasado colonial del país, Macron ordenó en marzo de este año desclasificar documentos del Ministerio de Defensa hasta 1971, en los que se incluyen los tumultuosos periodos de la descolonización francesa en África, como la guerra de Argelia.

También en el caso de la implicación francesa en la guerra civil de Ruanda, la Presidencia francesa encargó un informe, publicado el pasado abril, en el que se constatan una serie de graves fallos, carencias y falta de previsión por parte del Gobierno francés de la época, incapaz de percibir los preparativos evidentes de lo que se estaba fraguando en Ruanda.

rml (efe, afp)