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Promesa de matrimonio Fiat-Opel: ¿en la salud y la enfermedad?

4 de mayo de 2009

Fiat mantendrá marca y 3 plantas de ensamblaje final del grupo alemán Opel si logra adquisición, dijo el ministro alemán de Economía, Karl-Theodor zu Guttenberg, tras reunirse con Sergio Marchionne, presidente de Fiat.

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Fiat apuesta por la rama europea de GM, que incluye a Opel.Imagen: picture-alliance/ dpa

Sergio Marchionne, el jefe de la automotriz italiana Fiat, viajó a Alemania con una proposición de matrimonio bajo el brazo. Entre las afortunadas se encuentra Opel, aunque hay quien duda de las intenciones turinesas.

El drama en torno a la automotriz Opel continúa, pero podría estar acercándose a su fin. Al menos eso espera el Gobierno alemán que, frente al terremoto financiero que hace tambalear a la matriz de la compañía, General Motors, sueña desde hace meses con el inversor que en año electoral apuntale los cimientos de esta importante fuente de empleos.

Poco tiempo le queda al Ejecutivo germano para ver cumplidas sus expectativas: el edificio GM podría desplomarse este mismo mayo y, si el dinero no llega, el futuro de Opel acabar sepultado entre sus ruinas. Por eso, el ministro de Economía alemán, Karl-Theodor zu Guttenberg, recibe hoy con los brazos abiertos a Sergio Marchionne, el jefe de la italiana Fiat SpA, en su visita-cortejo a Alemania.

Boda celestial…

Fiat Chef Sergio Marchionne
Sergio Marchionne, gerente general de Fiat.Imagen: AP

Las crisis pueden ser devastadoras, basta con observar la larga travesía por el desierto de números rojos y posibles planes de rescate a la que se está viendo sometida General Motors. Pero cuando unos pierden otros ganan y también las crisis moldean triunfadores. Si los planes de Marchionne se cumplen, y si callan en Alemania quienes alzan la mano para plantear objeciones, la nueva Fiat podría convertirse en la segunda fabricante mundial de vehículos, sólo superada por la japonesa Toyota.

El camino hacia la cúspide de la producción automotriz lo iniciaron los italianos fusionándose recientemente con la estadounidense Chrysler. Si a esta unión se le suma la rama europea de GM, que incluye a Opel, “desde el punto de vista técnico e industrial, la boda sería celestial”, aseguró el jefe de Fiat al diario Financial Times. De las ventajas del matrimonio tendrá que convencer Marchionne al consejo de administración de Opel y al Ejecutivo alemán, encargado de establecer garantías que en estos días inciertos le aseguren larga vida a la marca de origen germano.

“Sólo espero que obtengamos cifras y datos concretos porque éstos determinarán si el Gobierno participa o no”, dejó claro zu Guttenberg. Sin embargo, el ministro de Economía no será el mayor de los escollos que tenga que superar Fiat en su ola expansiva actual. El conservador se muestra más abierto a consentir el idilio que sus colegas socialdemócratas o los líderes sindicales. Fiat promete no cerrar fábricas sobre suelo europeo, pero calcula que tendrá que prescindir en el continente de unos 9.000 puestos de trabajo. Además, las deudas acosan a los mismos italianos y hay quien sospecha que, ante una verdadera pasión por Opel, pesa más el dinero público que podría ir acoplado a la transacción.

… o matrimonio de conveniencia

Logos Magna und Opel
¿Mejor Magna a Fiat?

“Si la boda italo-germana llega a celebrarse apenas podremos hablar de una unión racional o por amor, sino más bien de matrimonio de conveniencia”, escribe el periódico Der Standard. Opel necesita un inversor y Fiat del saber tecnológico de los germanos, analiza el rotativo vienés, y es que en este menage a troi también hay un “semi-nacional” implicado: el consorcio austriaco-canadiense Magna ha manifestado igualmente interés por la compañía alemana.

A ojos del ministro de Exteriores y viceministro germano, además de candidato socialdemócrata al puesto de canciller, Frank-Walter Steinmeier, Magna es el favorito, lo que no evita que el político esté dispuesto a escuchar la oferta italiana. También Marchionne y Steinmeier hablarán hoy sobre Opel y sus perspectivas, y el segundo le entregará al primero un plan de 14 puntos que resume los criterios fundamentales para el consentimiento de su partido a cualquier paso por el registro empresarial.

También los sindicatos piden paciencia y un análisis exhausto de las pretensiones de Fiat. Pese a la situación de emergencia, “resultaría precipitado vender Opel barato al primer postor sin haber comprobado antes que su concepto concuerda con los intereses de los contribuyentes alemanes y de los empleados de la automotriz”, declaró Armin Schild, director regional del sindicato IG-Metall en Fráncfort y miembro del consejo de administración de la Opel.

Así, las dudas con respecto a este posible enlace prevalecen y, entre los miedos de Berlín a tener que dar la marca por perdida o a despilfarrar fondos estatales para que la fusión acabe en pronto divorcio, se esfuerza Marchionne por dotar a su proposición de la seriedad que requiere una unión en la maltrecha jet set del automóvil.

Autor: lbm/ dpa/ ap/ rtrd

Editor: Enrique López Magallón