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Revocatorio en México: test para la elección presidencial

8 de abril de 2022

El próximo domingo en México se llevará a cabo lo que debería ser la primera consulta popular para revocar el mandato al presidente. Pero AMLO y su partido han deformado el ejercicio, opina Anabel Hernández.

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Mexiko Andres Manuel Lopez Obrador Amlo Merchandise
Imagen: Luis Barron/Eyepix/NurPhoto/picture alliance

En México, por desgracia, la antidemocracia es una práctica muy enraizada en la clase política. No importa el nombre del partido ni su tendencia ideológica, es así desde la época post revolucionaria. El ADN de autoritarismo en México, la compra de voluntades o conseguirlas bajo amenaza y trastocar los ejercicios democráticos para manipularlos a favor de quien ocupa el poder ha sido una constante, con las consecuencias sociales, económicas, políticas y de inseguridad pública que sufrimos los mexicanos todos los días.

Actualmente, quien ejerce esa cultura antidemocrática con uno de los estilos populistas más regresivos de la historia moderna en México es el régimen encabezado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, su brazo político Movimiento de Regeneración Nacional, y aliados.

Secretarios de Estado, gobernadores en funciones, legisladores, funcionarios del gobierno de todos los niveles incluyendo jefes policiacos y militares, todos ahora aglutinados en torno a Morena y AMLO, intentan incidir desde el poder del Estado, con los instrumentos y recursos públicos del Estado, en la primera consulta popular de revocación de mandato de la historia de México, que se llevará a cabo el próximo domingo 10 de abril.

La Ley Federal de Revocación de Mandato prohíbe a los partidos políticos y funcionarios públicos participar en la promoción del voto o alentar en cualquier sentido la preferencia de la sociedad. Pese a eso, el primero en violarla desde un inicio ha sido AMLO. Aunque aún tiene una aprobación promedio de la población por encima del 50 por ciento, ésta ha disminuido gradual pero dramáticamente en los tres años de gobierno.

En su primer mes de gobierno, contaba con la aprobación del 80 por ciento de la población. De acuerdo a diversas encuestadoras en México, cuyos resultados son sistematizados por la útil herramienta de oráculos.mx  , la desaprobación hacia el presidente ha aumentado y llegado a poco más del 40 por ciento, es decir, se ha duplicado desde el comienzo de su mandato.

Según el detalle de las encuestadoras, la mayor molestia de la población hacia el gobierno de la mal llamada Cuarta Transformación es la situación económica y la inseguridad pública que azota a todo el país ante la mirada complaciente del Presidente y su séquito. Ha llegado a tal punto el desdén y la incompetencia en estas dos áreas, cuya atención fuera parte de las promesas fundamentales de campaña de AMLO, que hoy por hoy su aprobación es menor a la que en el mismo periodo tenía el Presidente Felipe Calderón con todo y la corrupción y falsa guerra contra el narcotráfico.

AMLO sabe leer mejor que nadie estos indicadores. Sabe que su gobierno no quiere ni puede combatir el crimen organizado con el que ha pactado en varios estados de la república como ya lo he señalado anteriormente en esta colaboración. No quiere ni puede cumplir con la disminución de la pobreza, porque todo indica que los programas que creó están operando a favor de la estructura política de Morena. Los recursos económicos llegan a zonas pobres del país pero sin transparencia y se reparten más por filias que por necesidades.

¿De que se ríe, presidente?

Estuve en México trabajando durante los últimos 10 días. Las calles de la Ciudad de México, otrora pulmón político del lopezobradorismo, están infestadas de enormes carteles con los colores del partido Morena, en los que aparece un AMLO muy sonriente, acompañado del slogan "AMLO No esta solo. 10 de Abril vamos a votar #Que Siga el Presidente”.

Su sonrisa y el slogan son anticlimáticos ante el desastre que ocurre en el país. ¿De qué se ríe? ¿De su baja en la popularidad? ¿De su nuevo Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA)?.  ¿Se ríe de que él y su gobierno siguen protegiendo a la Secretaría de la Defensa Nacional, a la Secretaría de Marina, a ex funcionarios de la Policía Federal como Omar García Harfuch que tuvieron un rol crucial en la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa? ¿Se ríe de la población asolada por el crimen organizado en todas las regiones del país? ¿De los muertos, de los desaparecidos?

La propaganda que invade también otras de las principales ciudades del país clama porque la población no deje solo a un mandatario que desde hace tiempo dejó sola a la población.

La sonrisa del presidente es un misterio que podría resolverse el próximo 10 de abril en la Consulta Popular. Desde un principio, AMLO la ha saboteado. Primero manipuló la pregunta que saldrá en la boleta:  "¿Estás de acuerdo en que a (nombre), presidente de los Estados Unidos Mexicanos, se le revoque el mandato por pérdida de confianza o que siga en la Presidencia de la República hasta que termine su periodo?". Las opciones de respuesta son: A) Que se le revoque el mandato por pérdida de la confianza. B) Que siga en la Presidencia de la República. De esta forma perversa, AMLO convirtió la revocación en una ratificación de mandato, con todos los peligros que eso puede significar para un hombre de la calidad política y ego del mandatario.

Aunado a ese primer sabotaje, él mismo determinó recortar sustancialmente al Instituto Nacional Electoral (INE) los recursos económicos para hacer una consulta transparente, masiva y bien organizada. Y además revirtió la culpa hacia el INE de querer estropear el ejercicio democrático y, con ese pretexto, él y sus huestes amenazan con destituir a los Consejeros Electorales y poner unos que vote el "pueblo”, o sea AMLO y sus huestes. Vulnerando la imparcialidad del Instituto para los próximos comicios federales.

Peligroso laboratorio para 2024

Por si fuera poco, en violación flagrante, retadora, a la ley electoral, en los últimos días un grupo de operadores políticos enviado por AMLO, encabezado por el Secretario de Gobernación Adán Augusto López, el Comandante de la Guardia Nacional, el general de división Luis Rodríguez Bucio, Ricardo Mejía, el Subsecretario de Seguridad Pública Federal Ricardo Martínez, diversos gobernadores morenistas incluyendo el recién electo gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, y la cada vez más impopular Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, en eventos públicos de propaganda han pedido abiertamente el voto a favor de que AMLO permanezca en el cargo.

El país se cae a pedazos y estos funcionarios públicos dejan sus oficinas, anteponiendo los intereses de grupo al interés de los ciudadanos, dejando claro para quién trabajan realmente.

Algunos de estos funcionarios, como el General Rodríguez Bucio, acudieron a los eventos usando el uniforme militar. Las formas son fondo: militares y policías en eventos políticos parecieran ser más una advertencia al pueblo que un llamado inocente de apoyar al Presidente.

La Consulta Popular es en realidad un laboratorio para AMLO, para medir diversos factores. Así lo ha hecho en diversos momentos de su carrera política, crea las circunstancias para medir su poder y hasta dónde puede llegar, no importa el modo o el costo para la democracia.

Anabel Hernández
Anabel Hernández.

Este laboratorio le sirve para medir la lealtad ciega e incondicional de sus allegados quienes a su vez se pelean la estima de su Patriarca, sobre todo aquellos quienes aspiran a ser su sucesor cuando termine su mandato en 2024.

Otro factor es medir la lealtad de la milicia, quienes son la columna vertebral de su gobierno. Pasaron la prueba con la presencia Rodríguez Bucio en los eventos de propaganda pro AMLO. Este general de división estuvo junto con el actual titular de la SEDENA, Luis Cresencio Sandoval, en áreas clave en el sexenio de Enrique Peña Nieto. Ambos son parte del equipo del defenestrado general Salvador Cienfuego titular de la SEDENA en el sexenio de Enrique Peña Nieto. No por nada Cienfuegos fue uno de los invitados militares VIP en la inauguración del AIFA

Imposible pensar en la presencia de Rodríguez Bucio en uniforme tipo militar de la Guardia Nacional sin la anuencia de Cresencio Sandoval. Así el Ejército muestra que está dispuesto a retribuir al mandatario el inconmensurable poder y protección que les ha dado.

El tercer factor a medir para AMLO es la capacidad de él y su grupo de violar impunemente las leyes electorales vigentes en México y someter al INE.

Y un cuarto factor es medir la actuación de los grupos criminales en la jornada del 10 de abril. Habrá que seguir muy de cerca los hechos y resultados en estados como Baja California, Baja California Sur, Sonora, Sinaloa, Nayarit, Tamaulipas, Michoacán, Zacatecas, dominados por el Cartel de Sinaloa y otros grupos criminales que operaron a favor de Morena y sus aliados en las elecciones del 2021. Y en algunas alcaldías de la Ciudad de México aún controladas por Morena también en alianza con el crimen organizado como Tláhuac e Iztapalapa.

La ciudadanía debe estar consciente que lo que está en juego va mucho más allá del finto ejercicio de la Consulta Popular, es un laboratorio político, electoral, militar de AMLO rumbo a las elecciones presidenciales del 2024. El presidente sabe que los golpes políticos o mediáticos que le quedan en la chistera no serán suficientes para opacar los graves actos de corrupción que han precedido su llegada a la Presidencia y los que ejecutan actualmente varios de los miembros del gabinete, amigos, compadres y familia, ya sea para beneficio personal o para el beneficio del proyecto político del Presidente.

Esto no lo digo yo, lo dicen diversas voces cercanas a Palacio Nacional y de quienes desde la sombra han visto y documentado desde dentro de las filas del grupo de AMLO la forma en que éste ha escalado al poder, con quienes hablé en México en mi última visita. Muchos de ellos fueron convencidos en su momento de que "el fin justifica los medios”, y así, con medios poco ortodoxos, ayudaron a AMLO a conseguir el poder pensando que encabezaría un cambio. Ahora son los más decepcionados y van a hablar.

Sea cual sea el aforo en la Consulta Popular del próximo domingo, y sea cual sea el resultado, los ciudadanos y las instituciones electorales, INE y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, deben sancionar firmemente esta operación de estado y la potencial intervención del crimen organizado. Si no lo hacemos se está enviando un mensaje a AMLO y sus huestes de que pueden hacer lo mismo en las elecciones Presidenciales del 2024. Todo indica que NO están dispuestos a un proceso democrático en el que arriesguen su permanencia en el poder. Eso es lo que realmente está en juego el próximo domingo. El sistema corrupto que prevalece nos está sometiendo a un perverso test.