Siria y la retirada involuntaria de Riad

Arabia Saudita pierde presencia en Siria mientras Rusia, Irán y Turquía aumentan su influencia. Los hombres fuertes de Moscú y Teherán han sido recibidos por el de Ankara para definir el futuro del Gobierno de Damasco.

Pocos días después de que el presidente estadounidense sopesara en voz alta la posibilidad de retirar a sus tropas de Siria, otros tres actores de peso en su conflicto interno –los jefes de Estado de Rusia, Irán y Turquía– decidieron reunirse en Ankara para superar sus diferencias y definir el futuro del Gobierno de Bashar al Assad, el hombre fuerte de Damasco: al contrario de Recep Tayyip Erdogan, anfitrión del encuentro, tanto Vladimir Putin como Hasán Rohaní son aliados de Al Assad en la contienda, pero a los tres les interesa poner fin a la guerra civil siria e impedir que la Casa Blanca gane más influencia en el Cercano Oriente de la que ya tiene.

A los ojos de Damasco, Moscú y Teherán, la presencia militar turca en Siria es tan ilegítima como la estadounidense. No obstante, el rechazo que estas cuatro instancias comparten hacia la injerencia de Washington en esa región puede llevarlas a sellar un acuerdo. Aunque nadie olvida que Putin y Rohaní buscan mantener a Al Assad en el poder ni que Erdogan quiere contribuir a derrocarlo desde hace años, los hechos son los hechos: en este momento, los mandamases de Rusia e Irán están reunidos con el de Turquía para hablar sobre las zonas de atenuación del conflicto, la ayuda humanitaria y la nueva Constitución para Siria.

Arabia Saudita pierde perfil

Pero, ¿qué hay de Arabia Saudita, otro coprotagonista del drama bélico sirio? Independientemente de si los militares estadounidenses se quedan o no en el atribulado país mediterráneo, ya es evidente que Riad, principal aliado de Washington en ese rincón del mundo, perdió la capacidad para dirigir el curso de los acontecimientos en Siria. Mientras tanto, su archirrival, Irán, ha fortalecido su músculo militar, político y económico en esa nación; no es obra de la casualidad que Teherán tenga un puesto en la mesa donde se está redactando la nueva Carta Magna siria. Desde luego, es poco probable que esta situación se perpetúe.

Según Sebastian Sons, de la Sociedad Alemana para la Política Exterior (DGAP), la creciente influencia de Irán en el mundo musulmán es percibida por Arabia Saudita como una amenaza para sus intereses en el Cercano Oriente y para su propia seguridad. "De ahí que, desde la perspectiva del príncipe heredero Mohámed bin Salmán, el reino deba defenderse", acota el especialista en entrevista con DW. "Toda la política exterior saudí ha sido calibrada para obligar a Irán a dar marcha atrás", subraya Sons, a pesar de que, en este instante, Riad da la impresión de estar fracasando con sus intentos. Su alianza con Estados Unidos no parece servir de mucho.

Redistribución de fuerzas

De hecho, la pérdida de poder de los saudíes de cara a Siria podría acentuarse si Trump retira a sus tropas de ese país. Después de todo, con apoyo de Putin y Rohaní, Al Assad está consiguiendo ahuyentar a los grupos yihadistas que pretendían derrocarlo. Damasco está reforzando su control sobre Guta Oriental, uno de los últimos bastiones de los islamistas radicales. Poco antes de la cita en Ankara, el presidente ruso dio por derrotado al autoproclamado Estado Islámico, aun cuando la organización terrorista conserva un potencial destructivo nada despreciable. Riad apostó a algunos de los grupos islamistas que hoy pierden perfil.

El príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohámed bin Salmán.

Arabia Saudita no cuenta con otros interlocutores en Siria ni tampoco con aliados occidentales aparte de Estados Unidos; tanto la intervención militar en Yemen dirigida por Riad –con sus catastróficas consecuencias humanitarias– como la severidad de sus sanciones contra el vecino emirato de Qatar han sido blanco de condena internacional. En otras palabras, tiene razones de peso para tomar en serio las críticas en su contra y replantear su política exterior e interior. Sin cambios concretos tangibles, es poco probable que la comunidad internacional cambie su postura frente al reino. ¿Es eso lo que procura hacer el joven aspirante al trono?

"No podemos decir que Mohámed bin Salmán sea un reformador político con intenciones de iniciar una apertura en su país, pero él está cambiando el discurso de la nación y, en consecuencia, su imagen. Esa es su meta principal", sostiene Sons, de la DGAP. 

Kersten Knipp (ERC/VT)

Yemen, una guerra civil olvidada (09.2016)

Conflicto de larga data

Si bien la guerra civil de Yemen comenzó formalmente en 2014, los choques entre los hutíes del norte del país y el Gobierno central tienen una larga historia. En esos enfrentamiento, los rebeldes incluso incursionaron en territorio saudita. Durante el mandato del presidente Abdo Rabu Mansur Hadi, la situación empeoró, con los hutíes luchando abiertamente para tomar el poder.

Yemen, una guerra civil olvidada (09.2016)

Un presidente en problemas

El presidente Abdo Rabu Mansur Hadi intentó dialogar con los hutíes, que se acercaban a la capital, Saná. Finalmente los rebeldes tomaron la ciudad en septiembre de 2014 y obligaron al mandatario a negociar un acuerdo. El Gobierno presentó una propuesta para dividir en regiones con cierta autonomía, pero los insurgentes la rechazaron. En enero de 2015 Hadi renunció y fue confinado a su residencia.

Yemen, una guerra civil olvidada (09.2016)

Vía libre para los hutíes

Los hutíes finalmente atacaron el Palacio de Gobierno y el Parlamento. Poco después, Hadi escapó de su residencia en Saná y viajó a Adén, antigua capital de Yemen del Sur, donde estableció provisoriamente a su Gobierno. En un discurso, declaró ilegítimo el golpe de Estado perpetrado por los insurgentes y aseguró que seguía estando al mando del país.

Yemen, una guerra civil olvidada (09.2016)

Toma del poder

En una demostración de que el poder en realidad lo tenían ellos, los hutíes realizaron una ceremonia en Saná para anunciar una nueva Constitución, la disolución del Parlamento para ser reeemplazado por un consejo nacional de 551 miembros y la formación de un consejo presidencial que guiaría los destinos del país.

Yemen, una guerra civil olvidada (09.2016)

Arabia Saudita interviene

El 25 de marzo de 2015, a solicitud del Gobierno reconocido internacionalmente de Yemen, Arabia Saudita comenzó la "Operación Tormenta Decisiva", una serie de misiones aéreas que buscan debilitar las posiciones de los hutíes, que a esas alturas ya cercaban la nueva sede del Ejecutivo de Hadi, en Adén. Una coalición árabe da sustento a esta operación militar.

Yemen, una guerra civil olvidada (09.2016)

Ataques indiscriminados

Amnistía Internacional, Human Rights Watch y la ONU han acusado a Arabia Saudita de cometer crímenes de guerra en Yemen, pues muchas veces los objetivos de sus bombardeos son los civiles. Lo de Yemen es, también, una extensión de una lucha de potencias regionales, pues los hutíes son respaldados por Irán, mientras que el Gobierno de Hadi cuenta con el apoyo de Riad.

Yemen, una guerra civil olvidada (09.2016)

Un enviado especial impotente

La ONU encargó a Ismail Ould Chekh Ahmed que mediara entre las partes en conflicto de Yemen para alcanzar un acuerdo que terminara con los bombardeos y aliviara la crítica situación de la población civil, que pasa hambre y carece de atención médica. Ha habido ceses de las hostilidades, pero suelen ser violados por ambos bandos. El trabajo del enviado ha sido arduo e infructuoso.

Yemen, una guerra civil olvidada (09.2016)

Diálogos de paz en Kuwait

El último intento serio por lograr un acuerdo para conformar un Gobierno de transición formado por miembros de los hutíes y del Ejecutivo de Hadi se realizó en Kuwait. Pero los desacuerdos no se superaron y el 7 de agosto de 2016 las conversaciones concluyeron, sin lograr avances. Además de la guerra, los encontrones políticos entre ambos bandos no han cesado desde entonces.

Yemen, una guerra civil olvidada (09.2016)

Condena internacional

En esta guerra han sido bombardeados hospitales, escuelas, barrios completos y, en la última masacre perpetrada por los aviones sauditas, un funeral. El 8 de octubre de 2016, los cazas de la coalición atacaron Saná, impactando en una ceremonia fúnebre, matando a más de 150 personas. La acción ha sido condenada transversalmente y Arabia Saudita prometió investigar el caso.

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