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Un nuevo presidente, pero no un ganador

Ines Pohl
7 de noviembre de 2020

El espíritu antidemocrático de Trump no desaparece con la victoria de Biden. EE. UU. se enfrenta a tiempos difíciles. Sin embargo, en términos de política exterior, el país volverá a ser más predecible, opina Ines Pohl.

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USA I Wilmington Delaware I Joe Biden
Imagen: Drew Angerer/Getty Images

Grandes partes del mundo contuvieron durante días la respiración. Tomó mucho tiempo, pero Joe Biden derrotó a Donald Trump. Después de un solo mandato y cuatro largos años, Trump debe dejar la Casa Blanca el 20 de enero. Ese día, Joe Biden será juramentado como Presidente y Kamala Harris como vicepresidenta. Aunque el presidente Trump ha anunciado que impugnará el resultado legalmente, es poco probable que tenga una chance.

Buenas noticias para los multilateralistas

Esta es la buena noticia para un mundo que apuesta por los acuerdos multilaterales y anhela un Estados Unidos confiable. Para la gente que cree en la importancia de la OTAN y la del Acuerdo de París sobre el clima. Para los hombres de negocios que necesitan reglas confiables. Y también para todos aquellos que siguen convencidos de que las relaciones transatlánticas son importantes para la cohesión y la fuerza de las democracias occidentales.

De vuelta al Acuerdo de París sobre el clima

Joe Biden, al igual que el presidente Obama, de quien fue vicepresidente, es un convencido de la importancia de las relaciones transatlánticas. Valora a Alemania y a Europa como socios fiables. Ha prometido volver a unirse al Acuerdo de París sobre el clima y seguir cumpliendo las obligaciones de otras alianzas multilaterales como la OTAN.

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Ines Pohl, experta en política estadounidense de DW.Imagen: DW/P. Böll

Con un presidente Biden, EE.UU. se convertirá una vez más en un socio fiable. Si Europa se toma en serio la advertencia de los años de Trump, quizás incluso un socio en igualdad de condiciones. Esto es, si la parte europea de la alianza finalmente acepta la responsabilidad que corresponde a Europa en el mundo.

Un sendero de destrucción

En términos de política interna, la elección es claramente menos positiva. Donald Trump ha abierto un camino de destrucción. Su administración de mentiras intencionales ha dañado permanentemente la confianza en los procesos e instituciones democráticas. Muchos votantes de Trump continuarán afirmando que los resultados de las elecciones fueron manipulados.

Los partidarios de Trump culparán a Joe Biden por la turbulencia económica que EE.UU. enfrentará en los próximos meses, si no años. A pesar de que, por supuesto, Donald Trump, con su ignorancia, tiene buena parte de la responsabilidad de las consecuencias de la pandemia del coronavirus en Estados Unidos.

En los cuatro años de su presidencia, Donald Trump ha cambiado este país. Los demócratas esperaban una victoria aplastante como prueba de que una clara mayoría quería un rumbo diferente. No es así.

El grito de batalla "America first" no le dio a Trump la victoria que esperaba. Pero ese grito está lejos de desvanecerse. Donald Trump ha permitido a muchos estadounidenses mostrar abiertamente su racismo, xenofobia y misoginia. Y seguirán haciéndolo.

Joe Biden ganó las elecciones. Pero el odio que Trump sembró y que profundiza las divisiones del país aún no ha sido derrotado por el demócrata.

(ggz/lgc)